Juan Santana | Spike de confinados en Gran Canaria

Este año 2.020 por la pandemia, estamos sin fiestas reales a nivel social, dónde miles de personas nos reunimos para cantar, bailar, compartir tertulias, mezclar nuestros sudores, echarnos las copas sin importar qué el vaso sea de un desconocido acabado de conocer, pero gracias a las tecnologías bien aprovechadas, los más inteligentes con imaginación y positivos, pasan momentos auténticos y maravillosos.

En el sur de Gran Canaria por ejemplo, entre amigos organizaban durante el confinamiento encuentros vía skype y pasaban los días mucho más rápidos y agradables. Personas cómo Jordi, Leo, Juan Morales con más vecinos y amigos de Pozo Izquierdo, playa del Municipio de Santa Lucía, cada día organizaban tertulias interesantes, mayoritariamente cómicas e incluso prepararon fiesta de carnaval y cada cual desde sus casas vacilaban con sus disfraces. La vida es bonita mientras sea verdad y también es verdad que aburrirse es de no tener imaginación.

Por encima de todo este rollo de la virtualidad, está la amistad real y tener verdaderos amigos es una auténtica riqueza. Esperemos qué no venga otro repunte del virus y nos encierren nuevamente, pero si por desgracia llegamos, intentaré utilizar el skiper, porque confieso qué jamás lo he utilizado. Felicidades a quiénes saben vivir y gracias a todos los qué nos enseñan y comparten sus vivencias para ser mejores personas. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.