Juan Santana | En memoria de Don Ramón Oliva. Tenerife

Con el deseo explícito y el permiso de su única hija Margarita y su yerno, comparto un merecido homenaje al señor Don Ramón Oliva en paz descanse, una persona que comenzó de la nada y llegó a tener contratados a más de cien personas, qué serían más de cien familias qué todos los meses podían cargar sus neveras. Cuando su único yerno, comentó qué sus principios fueron con una Internacional, pensé qué era una gran empresa del mundo, pero en el mundo de la construcción una Internacional es una gran máquina para cernir arena y es verdad, qué cada día aprendemos algo nuevo.

La antigua empresa «Los Oliva», fueron los primeros que pisaron la gran mayoría de los hoteles en el sur de Tenerife, por dónde han pasado miles y miles de trabajadores y millones de turistas, cuando todo eran piedras y rocas, las máquinas de Don Ramón Oliva fueron responsables del desmonte y hoteles como «El Vulcano, Mediterranean Palace, Cid Anthony, Hotel Arona, la zona de El Camisón, el Central Zenter, carreteras y un montón de monumentos por dónde millones de personas han pisado», son dignos de saber quién fue la gran persona qué comenzó en los principios del boom turístico. Ramón Oliva nace en Santa Cruz de Tenerife, siendo el tercero de cuatro hermanos y su padre, que era cubano, murió en la guerra cuando tan sólo Ramón tenía cuatro años, pero la Vida a pesar de los pesares, tuvo un Buen Destino.

Estudió hasta donde pudo y su amor a la mecánica fue cumplido, comenzando a trabajar en el antiguo Taller Los Floreales, ahorrando mientras soñaba cumplir el Gran Sueño. Se casó con Maria Isabel en paz descanse, que tiene una hermana gemela, Ramona, una mujer encantadora que todavía vive y es muy querida y respetada. Ramona es una de las pocas personas que todavía tiene su pequeño corral con sus gallinas. Don Ramón Oliva, era amigo de sus amigos, respetaba y quería que las personas fueran felices cuando estaban junto a él. Muchas veces mataba un cochino, para hacer sus pequeñas fiestas con todos los operarios y su yerno recuerda cuando los Guardias Civiles paraban en el Taller para saludarle. En 1.985 montó la empresa Los Oliva, llegando a tener más de cincuenta camiones y más de cincuenta máquinas, pero esto es historia digna de recordar, porque escribir y leer es muy fácil, detrás de cada persona hay miles de páginas para escribir un libro.

Un libro, dónde podríamos descubrir qué para llegar a lo más alto, tenemos qué caminar muchísimo. Don Ramón Oliva, era un hombre de familia, tuvo seis hijos, cinco varones y una princesa, qué para él, era su Reina, cómo para cualquier padre. Un hijo se fue antes que Don Ramón, Antonio se llamaba y ahora están juntos donde todos nos encontraremos cuando nos marque el destino. A Don Ramón no le gustaba viajar, era muy feliz trabajando, pero Margarita y su yerno José, han cumplido el deseo de qué viaje por el mundo, aunque sea de ésta forma virtual y con éste pequeño resumen de su Vida. Desde aquí hasta el Cielo, un abrazo a Don Ramón, a los suyos y a Todos.