Juan Santana | Para Mateo Arbelo de Sardina del Sur

Cuando tenía pelo, era maravilloso ir a la Barbería de Mateo, porque era y es por encima de todo, «Persona». Mateo tiene sus setenta y cuatro años, está más que jubilado y seguramente habrá cortado el pelo a más de cinco mil cabezas y miles de afeitados. Pero lo más maravilloso de visitar su Barbería, era porque las tertulias de Alto Nivel, estaban aseguradas y realmente no puedo recordar ningún tema específico, todos los temas eran interesantes y el timbre de voz de Mateo, puede compararse con Luis del Olmo el periodista de Onda 0. La Barbería, estaba situada en la Orilla de Sardina del Sur (Gran Canaria), frente al colegio dónde cursé EGB con el profesor Don Agustín Camejo.

Una época dónde cada mañana teníamos que formar en filas, cómo si fuéramos militares y nos daban una botella de cristal con medio litro de leche cada día para desayunar y un bocadillo de pan pequeño. Antes llamábamos «Barbería», ahora es Peluquerías Unisex y tenemos muchísimas peluquerías diferentes de todo tipo y formas. Incluso algunos amigos peluqueros marroquíes en el sur de Tenerife, abrieron Peluquerías para hombres y mujeres y tienen muchísimo éxito. También están los peluqueros turcos que rapan cabezas con navajas, dejando las calvas lizas cómo culos.

Los turcos aconsejan después del afeitado de cabeza o cara, darse un mini masaje con aceite de Oliva y la piel rejuvenece además de mantenerse muy sana. Ésta carta, es un regalo para recordar a Mateo intentando sorprenderle gratamente y aprovechando que seguimos Vivos, además de enviarle un abrazo sincero desde la lejanía.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.