Juan Santana | Los mejores catadores de vino

Los catadores profesionales de vino, después de un buche a la copa, suelen tener un palique con mucho nivel y dicen por ejemplo «Esta sangre de uva es muy alegre al paladar, sintiendo ese toque de almendrado y un sabor a barril de buena madera». Según las marcas incluso serán los catadores del vino y lógicamente la educación de dichos catadores, pero según un amigo agricultor, todo eso es pasteleo, porque tiene muy claro qué los vinos son iguales qué las personas, son buenos o desagradables.

Según el amigo agricultor cuando tomamos una copa de vino en cualquier lugar del mundo, no estamos obligados a saber la marca, principalmente estamos obligados a catarlo, cómo cuando escuchamos a cualquier persona y si nos entra muy bien, preguntamos el nombre. El amigo un poco enfadado comenta qué los catadores pijos nunca tienen en cuenta a la hora de tomar un buen vino, saber quiénes fueron los agricultores, igual que cuando los turistas disfrutan de famosas esculturas de antiguos reyes, no preguntan por quién sería el escultor.

El vino tiene que ser agradable al paladar, no puede emborrachar, tiene que hacer que vueles, qué abra el apetito y en el caso qué te eches una siesta, no te levantes con dolor de cabeza. Comenta qué en algunos supermercados tenemos buenos vinos y muy baratos, con máxima calidad superior, por diferentes razones qué podrían ser bodegas arruinadas qué vendieron a bajo costo, o vinos qué tuvieron qué sacar muy baratos, porque venían otros a ocupar las bodegas. Resumiendo, el vino es cómo las personas, son buenos o son dañinos y si mi amigo presume de ser el mejor catador del mundo, vamos a dejar qué siga creyéndoselo. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.