Juan Santana | Hazte un examen de conciencia

Evalúate tu mismo, ponte nota del uno al diez sin mentirte a ti mismo y no importa la edad que tengas, aunque si pasas de los treinta años, siempre será mucho mejor a nivel personal, pero vuelvo a repetirte, «No te mientas a ti mismo a la hora de puntuarte». Haz un repaso a tu comportamiento contigo mismo y luego para con los demás.

Lógicamente si eres un fumador, hemos comenzado mal el examen, pero solo te quitarás un punto y ya tienes un nueve. Si tienes mal rollo con tus familiares y tú eres el culpable por cualquier infinito motivo, pues tendrás que quitarte cuatro puntos, es decir, tienes un cinco hasta el momento, un suficiente. Si eres un buen currante, positivo, amas a las personas y las respetas, pues sumaremos un punto y tienes un seis, pero si eres el típico amargado amarga vidas, eres un tóxico, eres veneno con piernas y un cerebro mal encaminado. Sí hasta el momento, estás reconociendo que eres un ser humano chungo y estás a tiempo de cambiar tu actitud, adelante, no pierdas el tiempo. Cada persona sabe sus cosas, sus verdaderos errores, porque jamás podremos mentirnos a nosotros mismos. Obviamente cada persona tiene su destino, según dónde, cómo y cuándo nace, con quién crece a nivel familiar, político, religión si es creyente y muchas cosas más relacionadas con el destino. Cada persona tiene un comportamiento para con los demás y a nivel personal sabrá si cumplió, cumple o cumplirá sus sueños o proyectos.

La Educación es lo único que nos llevamos al más allá, dónde vamos todos y nadie sabe dónde es.

Confesaré cuál es mi puntuación, porque reconozco haberme equivocado y he cometido muchos errores por culpa de mi ignorancia, aunque he logrado cumplir muchos sueños. Me pondré un suficiente, un cinco raspado, pero porque mi alma tal vez, quiere que siga luchando por ser mejor, aunque no es fácil, pero nadie dijo que fuera imposible.

Usted sabrá cuál es su puntuación y espero y deseo, que tenga más nota que yo.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.