Juan Santana | Fuerte rollo los nombres de Luchas

Andrés ríe sanamente cuando con las otras caras nos miramos fijamente, al escucharle pronunciar palabras como, «Jiujitsu brasileño, Kick boxing, boxeo tailandés o Muay thai u otras más raras todavía», pero en este mundo estamos para aprender, porque el saber «Si» ocupa lugar.

La cuestión, es que muchos seres humanos deseamos saber defendernos de los violentos, más que enfrentarnos a nadie y para enseñar están los profesionales. La mente y el cuerpo están unidos cómo los motores a la estructura de cualquier transporte y obviamente los cerebros son la central lechera de cualquier cuerpo.

Interesado personalmente en saber algo de boxeo, el amigo Andrés aconseja dar golpes al saco lógicamente, pero por obligación esto conlleva una preparación física, mental y gastronómica, sin olvidar que el Boxeo clásico inglés o «convencional», tiene sus normas. Muchas personas desean aprender muy rápido a defenderse con golpes básicos, sin entrar en más detalles, es decir, Defensa Personal. Luego están las personas que desean saber luchar y defenderse de forma profesional porque quieren trabajar o tienen trabajos que les obligan, como Policías, Seguridad, Guarda Espaldas o por cualquier Infinito motivo. Hay muchas formas, Kick Boxing, que se podría decir adaptado del boxeo francés y talinadés, el JiuJitsu Brasileño, Krav Magá, Taekwondo y otras mil disciplinas. En el Thai Boxing o Muay thai por ejemplo, en diferencia con otras disciplinas similares, puedes usar codos y rodillas cosa que en el Kick boxing no, es  por decirlo así, más versátil y se adapta mejor a otros estilos. Cráido en Valencia, Andrés nace en Valladolid y lleva once años en Tenerife, pero en las miradas de casi todas las personas «adultas» que nos gusta el boxeo por ejemplo, hay un pasado de sufrimientos y es curioso que a pesar de golpear, no nos gusta la violencia.

En su humilde gimnasio de El Palm mar, en el sur de Tenerife, no existe el postureo, ni tanto espejito para mirarse continuamente, se respira buen rollo, mucha sonrisa y educación al más Alto Nivel. Andrés aconseja que desde los 12 años, podemos comenzar a practicar defensa personal o cualquier arte de lucha que guste, o un poco de cada, pero los menores de edad, obviamente traerán un papel firmado por sus progenitores.

A pelear, se aprende peleando, pero con sus normas y sus límites. Con hasta cinco horas semanales de gimnasio y tres horas a nivel personal, en un año notarás un cambio de vida. Hay muchas cosas más que podemos saber de las luchas y de la gimnasia sin necesidad de luchar lógicamente, pero si deseas saber más, pásate a ver Andrés y verás que bueno es.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.