Juan Santana | Vamos a tener esperanza a pesar de…

Vamos a tener fe en la vacuna que nos curará a todos los habitantes del planeta, para no sufrir con la actitud de los incrédulos y sin entrar en detalles negativos.

Desde que comenzó ésta locura social hemos vivido un bombardeo todos los santos días y cuando vemos las noticias del día 27 de Diciembre, famoso porque llegaron las vacunas benditas, parece que no hubo accidentes de tráfico, ni cualquier otro suceso noticiario y absolutamente todo está centrado en el dichoso Covi.

Hasta el momento llevamos menos de doscientas horas y son millones de dosis para repartir en España, millones de jeringuillas y lógicamente ésto lleva su tiempo. Gracias a Dios, muchos hemos tenido la suerte de no caer hasta el momento en las garras del Covi y nos sentimos inmunes, aunque siempre tenemos la mosca tras la oreja. En mi caso personal, comparto y confieso que al mínimo malestar de garganta o cómo la vez que sentí una pizca de asfixia, uso los métodos ancestrales con vinagre. Media taza de café, con vinagre, hago gárgaras contando hasta veinte muy despacio y luego me lo tragó. Dejo pasar otros veinte minutos y tomó agua para quitarme el sabor a vinagre, aunque me gusta. El vinagre quita las gripes, pero muchos ponen cara de repugnancia cuando les dices ésta medicina de la abuela. Sinceramente no entiendo porqué sienten asco, cuando el vinagre acompaña a las ensaladas, potajes y cualquier comida. Además elimina las ronchas de las picaduras de mosquitos y era una medicina ancestral porque tampoco había otra cosa.

Todavía no quiero felicitar a los inventores de la vacuna por si las moscas, pero confío en su eficacia mientras no demuestre lo contrario y algunos dicen que podría ser cualquier producto que no es dañino para el cuerpo y es el negocio del siglo.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.