Juan Santana | Edy Cardellac en El Palmar – Arona

En estos tiempos que corren, millones y millones de personas en el planeta, están comiéndose el coco pensando y deseando que acaben las noticias del virus. Las Noticias nos invaden con el monotema de la Pandemia del coronavirus, con los números de positivos y desgraciadamente dar positivo en Covi, no es la actitud.

Todos sabemos que los medios de comunicación son el cuatro poder y manejan los cerebros y en España, actualmente tenemos la comidilla de Rocío Carrasco, Pablo Iglesias contra Ayuso o viceversa, las pateras diarias y muchos sucesos más, sin olvidar que el morbo está en las noticias más chungas, cómo los accidentes de tráfico y si tenemos algunos fallecidos mucho mejor por interés, para que cada x tiempo presuman de máximas audiencias las grandes cadenas.

Una vez dicho ésto anterior, comparto que gracias a Dios, tenemos muchas buenas noticias y entre ellas, que Edy Cardellac estuvo grabando en El Palmar, con su empresa «The emotions» y muchos paseantes de la avenida disfrutaron viendo cómo se graban películas o spots publicitarios del más Alto Nivel. Edy Cardellac, ha sido responsable de llevar las mejores imágenes del Carnaval de Santa Cruz y muchas de las publicidades de Tele 5, han sido realizadas por sus neuronas y con su aspecto de Director Americano que además estuvo algún tiempo por aquellos lares, especialmente en Nueva York.

Comentar que cuando están grabando, Edy Cardellac, no tiene amigos porque Ama su trabajo y no pierde el tiempo hasta que logra aquello que desea plasmar en las pantallas. Algunos amigos, cuando les enseño la foto de su rostro, preguntan si es Americano. Felicidades a todas las personas que a pesar de los pesares, están tirando pa’lante con paso elegante, porque son una esperanza. Nos alegramos de vernos, porque somos amigos desde 1.999 y no nos veíamos desde hace siglos. No pudimos hablar casi nada, pero pudimos abrazarnos con las medidas obviamente. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.