Juan Santana | Despido procedente, improcedente o maravilloso

Hay despidos procedentes, improcedentes, o maravillosos. Que bueno disfrutar la vida y tomar una birra en una barra observando las birrias de sucesos o cosas lindas qué nos rodean.

Quiénes han leído mis cartas saben mi pensamiento sobre la Fase 10, que es cuando estamos de vuelta y gracias a la actitud positiva vamos tirando pa’lante.

Jamás olvidaré la forma qué utilizaron para despedir al anterior Presidente español, el Sr. Rajoy, a base de mucha caña por parte del Presidente actual el Sr. Pedro Sánchez. Pero la forma de despedirse por parte de Rajoy será para enmarcarla, porque más Educación y Clase, es insuperable.

El último día Rajoy estaba en el bar más cercano a la Moncloa y cuando llegó dijo a Pedro, «Le deseo lo mejor a nivel personal y político». ¿Qué le parece estimado lector?, ¡Qué glamour! Rajoy fomentó en menos de un minuto el Buen Rollo, el respeto, saber ser un Buen Perdedor y así es cómo lo he captado.

Con Pedro Sánchez tendré el recuerdo de la matraca que soltó durante más de un año con el tema de Franco ¡Y me parece bien!, igual que felicito a todos los líderes de cualquier partido qué llegan al Poder aunque sea a base de mentiras y verdades entremezcladas. Lo qué jamás imaginó Don Pedro Sánchez que soñaba dejar España cómo el país de las maravillas, era la sorpresa del coronavirus que deja hasta el momento más de 25.000 muertos y más 3.600 denuncias de familiares al Gobierno por incompetentes y seguimos sumando días de Alarma por Inseguridad, Preocupación y Precaución, pero huelo qué Don Pedro sabrá qué cuándo esto calme, comenzarán una batalla contra millones de personas tristes o amargados por infinitas razones.

Rajoy tuvo una despedida qué parece ser un Regalo de los Dioses, porque está con su familia y consigo mismo observando a los qué lucharon con estar en el Poder para ser felices y ha sido todo lo contrario por más qué disimulen.

Las cañas saben mejor siendo un observador y la foto adjunta al Sr. Rajoy es la de tres personas qué después de estar confinados dos meses, salen a las terrazas enganchados al teléfono móvil porque vivimos tiempos de robótica dominados por los más inteligentes del más allá.

No hace falta que comenten de los errores de Rajoy ni de Pedro Sánchez ni de nadie, porque ¿Qué vamos a contar qué los demás no sepan? Prefiero reflexionar sobre la lucha del poder para poder comprender y aprender a ser mejores o peores, cada uno sabe sus cosas y Dios y el Diablo saben las de todos.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.

 

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