Juan Santana | El Arte nos traslada a otra dimensión

Paseando por Tunte, en San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), tropiezas con algunas obras artísticas de Alto Nivel, pero la obra más impresionante, la más barata y más fácil de hacer, fue la de una carretilla en el jardín. Imagino que pondrían trapos en el pantalón, unas botas de goma y reciclaron una carretilla. Una obra vanguardista, con herramientas ancestrales, porque la carretilla fue un transporte para infinitas obras y ahí está situada en la orilla del jardín para el disfrute de los paseantes y senderistas que subimos a caminar en Tunte.

Recuerdo en el rastro cuando estaba en Guaza, (Sur de Tenerife), un señor con mucha Educación y muy bien vestido, compró por dos euros un grifo que estaba casi podrido y realmente no servía para nada. Cuando se marchó sentí la obligación de preguntarle al vendedor, «¿Ese pobre hombre que compró el grifo está mal de la cabeza?». Me dijo que era un artista muy conocido entre las personas de Alto Nivel Económico y que seguramente con ese grifo hará una de sus grandes obras artísticas sub realista o abstractas y la venderá por miles de euros. Hay un Arte y un Después, porque es verdad y el Arte es Infinito. El arte de un cocinero, un mecánico de motores, un músico y sin olvidar a quiénes tienen el Arte de Vivir, cómo los pastores de cualquier religión o los mejores políticos que nos convencen con sus bonitas palabras y sus formas de expresión.

Un dibujo, una pintura de un cuadro o incluso una fachada de una casa, todo es un arte y un después. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.