Jesús Millán Muñoz | “Posiciones psicofilosóficas ante la existencia de Dios. Actualización”

Podríamos resumir y sintetizar las grandes posturas ante la existencia de Dios, al menos del Dios monoteísta occidental. 

Cierto es que cada persona, puede pasar por distintas fases en su existencia, o puede combinar, algunas de éstas. Estas posiciones o posturas no son solo filosóficas, sino también espirituales-religiosas, morales y éticas. Ya, que de pensar o sentir existe o no existe Dios, tiene muchas consecuencias a y en la vida de los pueblos y de los grupos y de cada individuo.

Esta síntesis utiliza un lenguaje muy adaptado para cualquier persona, y desde luego, no afecta, al mismo número o proporción de población unas aptitudes y actitudes y posturas y posiciones que otras. Entre otras, diríamos están esencialmente las siguientes:

1º Teísmo.

Doctrina que afirma la existencia de Dios y que éste de algún modo se puede demostrar que existe. Aristóteles. Tomás de Aquino. Descartes.

2º Deísmo. 

Doctrina que afirma que existe Dios, y que ha creado el mundo, pero Dios después se ha olvidado del mundo y del hombre. Voltaire.

3º Panteísmo. 

Postura que indica que todo es Dios, que de alguna forma todo está en Dios. Hegel. Vedismo-hinduismo.

4º Maniqueísmo. 

Postura que indica que existen dos grandes principios universales, uno del bien, Dios, y otro del mal. Mani.

5º Indiferencia. 

Postura teórica y práctica, es una actitud vital, por lo cual, no se sabe si existe Dios, y aunque existe dios, se vive como si no existiera. Este constituye un movimiento muy importante en Occidente hoy.

6º Antiteísmo. 

Postura que creen existe Dios, pero están en contra de Dios, creen que Dios les quita la libertad, y están en contra de su existencia, etc. Algunas sectas.

7º La irreligión. 

Son de tres tipos o clases: la acción de tentar a Dios con palabras u obras, la simonía, el sacrilegio.

8º  “Hipocresía atea o pragmatismo utilitarista ateo”. 

Postura filosófica que no creen que exista Dios, y que la religión es negativa para el ser humano, pero en un momento determinado utilizan la religión y a Dios como necesidad de control político, control social, control ético, control psicológico. Ejemplo, Stalin en la segunda guerra mundial., dicen que Napoleón tenia una postura cercana a este aserto, al menos mientras que fue emperador…

9º Ontologismo. 

El ser humano posee una intuición inmediata del ser incluido en el Ser supremo. Jacobi, Rosmini, Gioberti.

10º Fideísmo. 

Doctrina y práctica que con distintas variedades y modalidades, que solo la fe es necesaria para la creencia en Dios, y la razón es irrelevante. Por consecuencia la revelación divina es lo esencial y la base de todas las creencias religiosas, morales, espirituales, etc.

Dentro del cristianismo el catolicismo no es fideísta, pero si algunas iglesias evangélicas. Este movimiento se puede encontrar en todas las religiones, en algunas de sus interpretaciones, en mayor o menor grado. Entre los autores estarían Tertuliano, Pascal, Kierkegaard.

11º Agnosticismo.

El término agnosticismo fue utilizado por primera vez en 1869, por Th. Huxley el cual (presumiendo de haber hallado una nueva doctrina) definía al que no sabe o mantiene una postura según la cual no se sabe o se pretende saber nada.

El agnóstico no declara, por ejemplo, que no existe Dios, sino que no sabe si Dios existe o no existe. Autores: Comte. Russell. Tierno Galván. Ayer. Horkheimer. Wittgenstein.

12º Ateísmo. 

El ateísmo es la doctrina filosófica y práctica que niega la existencia de Dios, y que se puede probar su inexistencia. La palabra ateísmo data de 1532.

Podríamos distinguir, entre un «ateísmo teórico», (valuación o juicio acerca de la no existencia de esa Realidad Trascendente), y otro «ateísmo práctico», (vivir sin un reconocimiento de Dios en la vida cotidiana). Marx, Nietzsche, Sartre.

– Cualquiera de los movimientos anteriores, que por lo general, no se producen de una forma pura, sino combinada entre sí, se deben además a distintas grandes causas o fuentes, podríamos centrarlo en la cuestión del ateísmo, pero aplicable a casi todos.

Tendríamos un ateismo o agnosticismo endocultural o familiar o por educación, por el cual, esa aptitud psicológica y metafísica y sus consecuencias se habría aprendido en la familia esencialmente, o posteriormente en la escuela. Ciertamente, con distinto grado de ponderación, un ateísmo más teórico o más práctico.

En segundo lugar, podríamos indicar un ateísmo o agnosticismo, que se podría denominar “político o sociopolítico”. En estos dos últimos siglos, especialmente desde la Revolución Francesa, pero con antecedentes en las guerras de religión, dentro del cristianismo que la precedieron, y anteriormente las guerras entre religiones en el Mediterráneo, se adopta una actitud o aptitud sociopolítica atea, porque se considera que las religiones son una fuente de “desprecio hacia el ser humano, de limitación de su libertad, va en contra de sus programas teóricos y prácticos políticos y sociopolíticos”.

De tal modo, que en este último siglo ha existido una persecución tan enorme al cristianismo especialmente, como jamás en la historia posiblemente se haya padecido… Persecución que ha podido venir, por todo el espectro sociopolítico de estos dos últimos siglos.

En tercer lugar, se produce una raíz o causa que podríamos denominar “por el materialismo, hedonismo, relativismo, sensualismo psicomoral y antropológico”, que una parte importante de la sociedad ha caído. Por lo cual, se piensa consciente o inconscientemente, que el concepto de Dios, que incentiva una moral y ética más correcta, es un problema o una piedra que hay que abolir o quitar. Es decir, el concepto de Dios que incentiva una moralidad concreta, pues los humanos no quieren aceptarla, en mayor o menor medida…

Una gran fuente, diríamos de aptitudes ateas y agnósticas, es el antiguo problema o simbología o metáfora, de la caída en el Jardín del Edén, dentro de la interpretación del cristianismo, pues la figura del Tentador-Maligno-Embaucador está constantemente tentando al ser humano, para que abandone el amor que le debe a Dios su creador, y que siga una moral mínima, al menos, consigo mismo y con los demás…

Podríamos resumir este esquema mínimo, más bien un esbozo quizás para que entendamos y comprendamos un poco mejor la relación teórica y práctica, psicológica y moral y espiritual y metafísica, de la relación entre el ser humano y el Buen Dios. Paz y bien.

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