J. Santana | Fui a tirar un tollo a Paulina y lo evitó la hermana del cura

Paulina Rubio no tiene culpa de cobrar 100.000 € por dos canciones y nueve minutos de actuación, la culpa es de quién contrató para este menester y seguramente sería con toda la moral y el amor del mundo mundial, pero los negocios son así, salen bien o salen mal. La cuestión es ser positivos mentalizado de que las cosas pasan porque tienen que pasar, algo que escuché al japonés cuando el Tsunami arrancó con toda su familia y sus pertenencias. El único superviviente de la familia el japonés dijo, “Las cosas pasan porque tienen que pasar” una frase parecida a la de, “Paciencia”. Recuerdo cuando trajeron a Belén Esteba que fue repudiada por gran parte del pueblo y Belén no tenía culpa de que la contraten, para hacer lo que ordenen por una buena pasta, es lo que hay. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

En el año 2.000 estuvo Paulina Rubio en Son Latinos y actuaba después de Sin Fundamento y cuando estábamos en el escenario, escuchábamos a la Banda de Paulina Rubio probando el sonido, molestándonos y cuando tenía el tollo de plástico en mi mano, voy a tirárselo en toda su cara a Paulina. Una mano me agarra la mía justamente cuando estaba dispuesto a lanzar el tollo y era la hermana del antiguo párroco de El Fraile, Juan Carlos, que colaboraba con Producciones Guagua. Ella se da cuenta que iba a lanzar el tollo y después habló con ellos, para que dejaran de hacer ruidos. En cuanto al escenario de los Carnavales de Santa Cruz, vergonzoso, que pena, desaprovechar a tantos medios de comunicación sin contar los miles de teléfonos móviles que graban para subir a las redes sociales, chiquita falta de respeto a los Profesionales que podrían hacerlo Mucho Mejor.

Qué pena desaprovechar las tecnologías que pueden hacer virguerías sin hacer falta ni siquiera el escenario, porque con una simple lona blanca de fondo y buen proyector, pueden pasar imágenes de millones de colores, películas de los años 50 y un sinfín de cosas bonitas, pero donde manda capitana no manda marinero, es lo que hay. De todas formas, hemos crecido y los carnavales son aburridos, las murgas son babosas cantando con letras a los políticos de quejas que todos sabemos y para colmo ríen, sin embargo no encuentro donde está la p. gracia para un político que en toda la cara sueltan lo que dicen y ellos aplauden y ríen. Mundo sub realista. ¿Verdad?. Cada vez nos parece más normal, todo lo que está pasando, porque nos estamos acostumbrando a… (usted sabrá).

Por: Juan Santana.

 

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