Regasificadora Granadilla | FEPECO alerta que quieren escachar a Tenerife

El no a la regasificadora aumenta el desequilibrio interinsular, potenciando a Gran canaria y aislando a Tenerife.

Oscar Izquierdo, presidente de FEPECO, muestra su indignación ante este nuevo atropello a nuestra isla. La planta regasificadora es fundamental en los próximos años, para que Tenerife no se quede descolgada del tráfico marítimo en el Atlántico medio. Todos sabemos que el gas natural es una solución de transición, que hay que aprovechar hasta contar con las garantías suficientes, para la plena introducción de las energías renovables, con garantía de uso. Lo más desconcertante y contradictorio, es que el mismo Gobierno que pone todos los argumentos del mundo para que no se instale en Tenerife, apoya entusiastamente la instalación de una planta regasificadora en Gran Canaria, para de esta manera, convertir el Puerto de la Luz, en el referente del tráfico marítimo en la zona. Tenerife se quedaría descolgada, subsidiaria y dependiente del puerto grancanario. No se entiende que lo que es bueno para una isla es malo para la otra o lo que vale en un sitio, no vale en el otro. Los “parches” que se anuncian ahora para intentar lavar la imagen, ante las críticas de la sociedad tinerfeña, sabemos que sólo son promesas que no se cumplirán, como siempre ha pasado en Tenerife.

Estamos en lo de siempre, que la isla de enfrente cuente con las infraestructuras en todos los ámbitos económicos y Tenerife quede desvertebrada y desarticulada en los equipamientos básicos necesarios para crear actividad económica y empleo. No se trata de pleito insular, sino de una realidad palpable y empírica, que llevamos sufriendo desde hace décadas, por una falta de liderazgo político en nuestra isla, que sea capaz de impulsar, defender y emprender actuaciones, generadoras de crecimiento económico o desarrollo social. Tenerife está perdiendo fuelle, se está hundiendo y agotando su potencialidad económica, estando en un claro proceso de deterioro integral. Llama la atención el silencio del Cabildo de Tenerife ante las continuas políticas perjudiciales, despectivas y francamente despreciativas, hacia nuestra isla, por parte de la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, que quiere sencillamente desaparecer del mapa a nuestra isla del Atlántico medio.