FEPECO recuerda que no son tiempos de ajuste sino de inversión

El empleo es la mejor política social y pasa por la construcción.

Oscar Izquierdo presidente de FEPECO recalca que las crisis son una oportunidad para salir adelante con fortaleza. Ahora no es el momento de parar licitaciones o contrataciones públicas, sería un error que se pagaría con más recesión y desempleo, lo conveniente es invertir en infraestructuras y vivienda lo más pronto posible, porque la construcción tiene una incidencia relevante en el empleo y un efecto arrastre en la economía, siendo un verdadero motor y la garantía de una recuperación duradera. Hay que asegurarse de que se puedan ejecutar proyectos que ya estaban en marcha antes del COVID-19, más los que se puedan incorporar recientemente.

La reactivación tiene que pasar por cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que favorezca una red de carreteras seguras, eficientes, en simbiosis con el territorio; también, mejorar las dotaciones o equipamientos en salud y bienestar, ahora más que nunca debido a la pandemia que sufrimos e implementar las obras de tratamiento del agua y saneamiento oportunas. Además, hay que posibilitar ciudades sostenibles, a través de una ola de regeneración inmobiliaria, con la potenciación de la rehabilitación, que impulse la eficiencia energética, la accesibilidad universal y la digitalización.

El presidente de la patronal insiste que un reto para conquistar es resolver el acceso a la vivienda de los jóvenes y crear un parque de alquiler asequible, para solucionar la emergencia habitacional, tan dramática e injusta. Porque no se recuperará suficientemente el empleo sin la construcción de vivienda nueva y la rehabilitación del envejecido parque de vivienda actual y para eso es crucial la colaboración público-privada.

La conservación de nuestras infraestructuras y especialmente de las carreteras, tiene que ponerse en marcha rápidamente, porque uno de cada diez kilómetros presenta una situación deficiente e incompatible con una movilidad segura y sostenible.

El tejido empresarial de la construcción tiene potencialidad suficiente para hacer frente a la crisis, por su diversidad, agilidad, flexibilidad, versatilidad y adaptabilidad a la coyuntura económica del entorno. Hay que aprovecharlo para que impulse la actividad económica.