Serbia, Tenerife y Pozo Izquierdo

Por Juan Santana.

En Pozo Izquierdo, playa del sur de Gran Canaria, fallece mi padre el 20 de Agosto del 2.016 y a los quince minutos aproximadamente voy corriendo con Xenel (sobrino de Carlos del Restaurante El Cine e hijo de José del Restaurante Abordo) y mi hijo Yeser, a casa del amigo Juan Morales, para darle la noticia, además prometernos dedicar un disco musical en su memoria, pero jamás imaginé la que está formándose con dicha promesa.

 

La experiencia es un grado y cuando nuestras cabezas marcan un destino, caminamos sin poder dar marcha atrás, caiga quién caiga, como Cristóbal Colón en su empeño de conquistar o invadir tierras americanas y durante este espacio de tiempo, ocurren infinitos acontecimientos, porque cada persona es un mundo, con diferentes actitudes.

Creerse un proyecto es la única forma de realizarlo y siempre echarás de menos, los buenos momentos y sufrimientos del camino y llevas al raja tabla la lección de mi padre con su frase, “En la vida hay que organizarse”. En mi cerebro juegan mil formas de llegar jugando con tus principios, con los valores morales por encima de los materiales y todos puestos señalados. Trabajar con muchas personas de diferentes partes del mundo todavía es mucho más complicado, pero son los más interesantes. Confieso ser un músico del montón consciente y por encima de mi hay millones de profesionales, pero canto con el alma y matar la rabia volando encima de la dura realidad de la vida, sin entrar en detalles de que el mundo está cargado de guerras porque los humanos somos más raros que la hostia. Llevar la verdad por delante, es arrastrar una revolución y dedicar un disco a mi padre, es porque en el año 1.973 confió en mis deseos de tocar y cantar.

Mi padre no fue el mejor padre del mundo, porque era igual que todos, con sus errores y sus virtudes, pero sabía amar, reír, llorar y jamás nos faltó las cosas imprescindibles, especialmente el amor a su manera de pensar, con la educación que el destino marcó su vida. Sufría por dentro, tal vez sintiéndose culpable de no lograr que sus hijos no fueran personas con títulos universitarios, pero desde aquí si está leyendo, digo que fue el mejor padre del mundo y punto pelota, porque tengo enseñanzas muy fuertes, que jamás soltaré públicamente. Muchas cosas que me advertía tuvieron razón con el paso del tiempo y hasta ese momento pensaba que él estaba equivocado, pero cuando somos muy jóvenes somos ignorantes de alto grado, sin ánimos de insultar. La vida de cada persona es según el lugar del planeta donde nace y crece, con paz, guerras o hambre, con salud o enfermedades, con una educación individual y social, pero una frase de tantas de mi padre fue, “En la vida influye el factor suerte”.

Dragan, gracias por colaborar en este proyecto o loca promesa, que traerá mucha cola y gracias a todos por regalar un poco de tiempo leyendo, porque el tiempo es el tesoro más valioso del ser humano. Un saludo

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