Juan Santana | Mohamed Boutgueza, desde El Fraile

Mohamed Boutgueza llegó a Tenerife cuando no estaba todavía ni el Teide y llegó desde el Sáhara buscando un mundo mejor. Nació y creció en el seno de una familia humilde y trabajadora, que le enseñaron a ser una buena persona, con los mejores valores para enfrentarse a la vida. Tiene una empresa pequeña en el Fraile, al sur de Tenerife, un mini supermercado que prácticamente está siempre animado con clientes y amigos.

Pedí permiso para tomarle una foto y sin problema alguno pude hacerlo. Pregunté cuando termina el Ramadán y respondió que acaba el trece de Mayo. El ramadán un respeto a las creencias y uno de los motivos es para pedir por los más necesitados que están pasando malos momentos en todo el mundo. Durante un mes no prueban ni una gota de agua durante el día, ni un garbanzo, absolutamente nada y los fumadores ni un cigarrillo más que sea. Obviamente siempre estarán los musulmanes que no cumplen la costumbre, incluso los hay que comen pata de cerdo.

El mensaje de Mohamed positivo, lo hace simplemente con la forma de saludar, con su sonrisa y el respeto máximo a todas las personas. Es padre de familia y tiene la paciencia que tenemos todos los padres en estos tiempos de tecnologías, dónde estamos locos con tanta información. Mohamed nace y crece parecido a muchos como yo, entre cabras y sin teléfonos móviles, pero educados para querer a los demás, sin mirar sexos, razas, políticas ni religiones.

Gracias Mohamed Boutgueza, por enseñar a muchas personas sin tener que hablar, solamente con la mirada. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del Ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.