Ana Oramas y Fernando Clavijo

Por Juan Santana. Un saludo a todos desde el sur de Tenerife, una isla entre las siete flores, las afortunadas, las maravillosas mientras dure la paz entre la mayoría de sus habitantes, porque no descubro la pólvora diciendo que una parte de sus habitantes está bien y otra parte mucho mejor todavía, con la filosofía de que la comida es foco de la vida y todo lo demás, es pura y dura imaginación.

Recuerdo un concierto que hicimos Sin Fundamento en el barrio lagunero, San Matías, Ana Oramas siendo alcaldesa bailaba, saltaba y cantaba mis canciones y al terminar el concierto vino a felicitarnos porque vivió momentos agradables, que agradezco, porque subir a los escenarios es una gran responsabilidad por el máximo respeto a quiénes regalan parte de su tiempo o su vida, para verte y escuchar temas serios o con letras tontas, por decirlo de alguna manera. A partir de este día, conectamos Ana Oramas y yo, con todo el amor y el respeto del mundo, pero no entraré en detalles ni razones, porque siempre están los que tocan los huevos con la política, porque cada uno es como es y los demás son como somos, es decir, somos libres con el respeto por encima de todas las dimensiones morales.

Un jueves estaba paseando por La Laguna estando cerca del Ayuntamiento y entro por la puerta grande hasta la alcaldía, preguntando si estaba Ana Oramas y su secretaria o persona de confianza pregunta si tenía cita. Respondí que no tenía cita, que simplemente quería hablar con ella urgentemente, para darle un abrazo cariñoso y caminar cogidos de la mano por el pasillo de dicho ayuntamiento y así fue como comunica la secretaria a Ana Oramas mi presencia. Ana salió del despacho con una sonrisa de oreja a oreja, nos abrazamos con todo el amor del mundo y caminamos cogidos de la mano hasta una habitación, porque quiso regalarme un libro de la fauna lagunera que todavía tengo en mi poder.

Sin entrar en el tema  político, Ana tiene morbo, es guapa, es bardina, canaria, energética, saltarina, salvaje, simpática, luchadora y por este motivo está donde está, guste o no guste a quién guste o disguste, cada uno en su sitio, como dice mi amigo Carlos Magdalena de Grupo El Cine y que conste que estoy pasando momentos donde estoy por encima de los temas políticos y la política y todos me caen bien, felicitando a quién gobierne sea del partido que sea y no es por chaquetero, sino por ser persona y punto, para no decir porque me sale de los cataplines, además, porque ni me comerán el coco ni comeré el coco a nadie, porque…. ¿Qué voy a contarles que ustedes no sepan?.

Del amigo Fernando Clavijo, antes de ser Alcalde o Presidente como es actualmente, llevaba la comunidad de un edificio de una amiga mía y en una reunión donde asistí por hacer un favor, recuerdo su sonrisa, porque la reunión era porque el edificio podía caerse y arranqué diciendo que me iba de fiesta y cuando cayera que avisaran. La última vez que tropezamos, él como Presidente, me preguntó, ¿Cómo ves las cosas en Canarias Juan?, y respondí, “Desde la época cavernaria, pasando por la medieval hasta hoy, siempre existió gente bien y gente mal”.

Gracias por regalarme un poco de tu tiempo, el tesoro más valioso del ser humano. Un abrazo

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