FEPECO pide abandonar el noismo en Tenerife para impulsar las infraestructuras

Hay que implantar el modo ISLA, contra los protagonismos personales, localismos insolidarios o estrategias partidistas que lastran el progreso de la isla.

 Las infraestructuras tienen que salir del debate político, para centrarse en su oportunidad, desde el punto de vista técnico y profesional, con el fin de dar respuesta a la demanda ciudadana y los requerimientos del sistema productivo.

Oscar Izquierdo presidente de FEPECO insiste en que Tenerife es una isla colapsada, inmovilizada y atascada viariamente, por no contar con una red de carreteras, suficiente y eficientes. Las restricciones de movilidad impuestas por la crisis sanitaria a consecuencia del COVID-19, han disimulado temporalmente el colapso circulatorio, pero está latente, hasta que vuelva una cierta normalidad económica o social y entonces volveremos al colapso permanente, con las colas insufribles.

Mientras que en Gran Canaria hay unanimidad de todos los partidos políticos en el Cabildo, en los ayuntamientos y en la sociedad civil, para sacar adelante el proyecto del tren, en Tenerife, nuestros representantes públicos isleños rivalizan entre ellos para destacar como el más obstruccionista o como el que más se opone. Aunque pueda parecer sorprendente lo que está pasando, es un modo de actuar histórico, que ha llevado a Tenerife, a un retroceso económico y social, además de perder el liderazgo y protagonismo en el conjunto del Archipiélago. Los alcaldes y alcaldesas de nuestra isla, aparte de su responsabilidad de gobierno, también deberían ser didácticos a la hora de trasmitir la información a sus vecinos y no confundir, manifestando que la financiación del tren debería dedicarse a temas sociales, cuando ellos saben perfectamente que es imposible, porque tiene un destino finalista impuesto desde la Unión Europea. Tampoco es edificante las posturas tomadas al respecto por los partidos políticos en el Cabildo Insular de Tenerife, empezando por Podemos, que lo apoya en Gran Canaria y lo rechaza aquí, tendrán que explicar esta flagrante contradicción. Tampoco se llega a comprender la timidez y titubeo de CC, cuando la idea partió de su partido cuando estaba en el Gobierno y los proyectos se hicieron durante sus mandatos, otra contradicción inexplicable y en cuanto al PP y el PSOE pasan de puntilla sin comprometerse y haciendo dejadez de su responsabilidad con la isla.  La demagogia y el populismo solo crean pobreza social, frentismo y malestar general. El tren al sur de la isla no es la prioridad, pero si una oportunidad, que por responsabilidad no se debería dejar pasar. Porque si esa financiación no viene a Tenerife o Gran Canaria, se beneficiaría de ella, cualquier otro territorio comunitario que lo solicitara. Viendo como están sucediéndose los acontecimientos, parece probable que el tren en Gran Canaria sea una realidad en los próximos años, mientras en Tenerife seguirán nuestros políticos, por años sin termino, discutiendo que hay que hacer y cómo hacerlo, para terminar sin hacer nada, como ha sucedo en las últimas tres décadas.