Venezuela. Disfraz autorizado

Bernabé Gutiérrez.

Por Bernabé Gutiérrez.

En los casi setenta días que lleva el pueblo venezolano al frente de las manifestaciones cívicas, pacíficas y constitucionales, exigiendo la restitución del hilo constitucional; tanto los dirigentes de la unidad, así como los ciudadanos valientes de este país, hemos sido víctimas de las atrocidades y prácticas genocidas más grandes que jamás hayamos vivido, y lo peor aún, con la anuencia de un gobierno violento que no acepta la disidencia a sus prácticas corruptas, inmorales e incapacidades que nos han llevado a la peor crisis humanitaria jamás vivida en Venezuela.

Estos excesos de poder, ya han cobrado la vida de 66 venezolanos, a quienes les arrebataron sus sueños y esperanzas, por el sólo hecho de pensar distinto y exigir un cambio inmediato en la conducción política del país. No obstante, detrás de ese uniforme de Guardia Nacional, que no es más que el disfraz autorizado por el régimen para reprimir, perseguir y asesinar inocentes, se esconden, malandros, colectivos, choros, desquiciados mentales, pranes y quien sabe si hasta terroristas provenientes de otras latitudes, a quienes sacan de sus aposentos carcelarios, les condenan las penas por sus crímenes, y los disfrazan de Guardia Nacional o de Policía Nacional Bolivariano, para que vayan a las marchas pacíficas de la unidad democrática, con la tarea de asesinar jóvenes, mujeres y hombres. En conclusión, aquí cualquiera puede disfrazarse de funcionarios de los órganos de seguridad del Estado para acometer crímenes en contra del pueblo.

 

Pues bien, La decisión del Alto Gobierno de disfrazar a esos desajustados sociales, debe dársele dos lecturas: Una, que las instituciones GN y PNB como tal, ya no están dispuestas a seguir reprimiendo las marchas pacíficas, y con las cuales en el fondo están de acuerdo, en razón que ellas se hacen en protestas por el hambre  que existe en Venezuela, por la inseguridad y en especial por el riesgo de perder la democracia y la libertad; o la otra razón es, porque se sienten más seguros o más identificados con los rostros a los que le ponen las máscaras, para darle rienda suelta a un proceder criminal y violento, creyendo de esta manera que se escaparán de la justicia, pero aprovecho para recordarles que están cometiendo delitos de lesa humanidad, y los mismos no prescriben y son procesados de manera individual.

Asimismo, aprovecho para traer a colación un pensamiento de nuestro Libertador Simón Bolívar y que hoy está más vigente que nunca: “Maldito el soldado que vuelva las armas contra su pueblo”, yo le agregaría que más maldito es el alto funcionario que manda a los soldados a disparar en contra de un pueblo inocente. Esos no tendrán perdón de Dios ni de la justicia terrenal, porque tarde o temprano en Venezuela, el pueblo junto a sus líderes políticos, vamos a recuperar la democracia, el hilo constitucional, el estado de derecho, y acabaremos con esta falsa revolución, para dar paso a gobiernos democráticos, de participación, de inclusión social, de justicia y libertad. ADelante que vamos bien.

Bernabé Gutiérrez.

Secretario Nacional de Organización de Acción Democrática.

Walter Rodríguez López.

Secretario General del Partido Acción Democrática para las  Islas Canarias Reino de España.

 

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