Tagomate de Tijarafe (La Palma) y Carmelo el niño autista

Por Juan Santana.

Hola estimado lector, espero que estés intentando ser feliz, no hacerlo, sería estar totalmente equivocados. Gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, porque el tiempo es el tesoro más valioso del ser humano, pasa y jamás volverá. Esta carta especial, la siento dentro de mi alma y espero que comprendas la verdadera razón con esta historia basada en hechos reales con Carmelo, un niño autista, hijo de un amigo que obviamente pedí permiso para publicar la imagen difuminada situada a la derecha de la foto adjunta a esta carta. Carmelo, es un niño autista y no es su verdadero nombre y él a mí, me llama Rufino. No sabemos la razón de llamarme Rufino y su padre le decía que mi nombre es Juan, pero me gusta Rufino, además el ríe cuando pronuncia Rufino y ahora somos Carmelo y Rufino, sin problema ninguno.

Buscando información con profesionales que han trabajado con estos niños, dicen que el grupo  de niños autista aislados es el más común y se comportan como si los demás no existieran, no responden a llamadas, sus rostros están vacíos de expresión a no ser que estén en un ataque de rabia, pánico o alegría, apenas fijan la mirada cuando se les habla, se apartan cuando les tocan, piden las cosas agarrando el dorso de la mano del adulto, no se inmutan si alguien está triste ó sufriendo. Hacen caso en los juegos de peleas, columpios, cosas que les gusten. pero en el momento en que cesan vuelven a ignorar a los demás ya sea un adulto o un compañero. “Son capaces de identificar a la persona de autoridad sin ningún problema” y me quedo con esta información entre comillas, porque tal vez mi actitud es un poco autoritaria, aunque preferiría que esta historia con el niño, fuera más por Amor que por Autoridad. La cuestión es que secretamente llevaba meses comiéndome el coco soñando con hacerme amigo de Carmelo y nos vemos cada dos semanas aproximadamente, cuando nos juntamos los amigos. Al principio el niño no quiere nada conmigo, soy rechazado, cuando estoy cerca, él se aleja, pero yo soy un pesado y sigo acercándome, molestándole cuando está jugando con su tablet o el teléfono móvil. Pasaron muchos meses y hace una semana cumplió diez años, pero estuve días soñando y deseando con toda mi alma hacerme amigo. Le regalé unas pegatinas con su nombre y las pegamos en sus cochitos, jugué con él, le seguí molestando y terminó dormido en mi hombro. Ya de noche cuando tengo que irme a casa, le pregunté, ¿Tu me quieres? y respondió, Muchísimo, pero casi lloré de felicidad cuando cogió mi mano para irse conmigo. Su padre le preguntó que donde iba y respondió, con Juan.

En el libro de la vida, tenemos muchas páginas con las personas de la foto adjunta a esta carta y siento obligación de de invitar a reflexionar sobre algunas palabras como, “Paciencia, Fe, Insistencia, Amor, Lucha, Trabajo, Esperanza, Envidia, Sentimiento, Respeto, Educación, Cultura” y todas las que de alguna forma comprendamos su verdadero significado. Terminar un video de tres minutos y medio aproximadamente, arrastra un millón de horas en estos tiempos, donde somos muchos los que soñamos en convertir un sueño en realidad y no es fácil, es muy duro. Mientras esperamos un trabajo donde han colaborado cientos de personas, aparece por sorpresa “Tagomate” un grupo folclórico del Municipio de Tijarafe de La Isla de Palma, con 44 años luchando por el recuerdo tiempos ancestrales y han decidido grabar en su Aniversario, algunas canciones de Sin Fundamento, creadas hace más de dos décadas y he sido invitado. En Tijarafe está el famoso diablo, que sale cada siete de septiembre y en las procesiones de sus santos, el sonido de las campanas es a ritmo de carnaval, algo que me sorprendió. Gracias a todos y agradezco a Tagomate por este regalo y espero que también Carmelo les haga reflexionar de la mejor forma. Un abrazo

 

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