En un planeta habitado por 7 millones, conocemos a Eduardo

Por Juan Santana

Estoy totalmente convencido, que en los colegios hay muchas asignaturas pendientes, que serían perfectas para que las incluyeran en el curriculum académico y una de ellas sería, “Habilidades Sociales”. Todas las personas queriendo o sin querer, en algún momento de nuestra vida conocemos gente nueva y sin embargo muchos no sabrían como hacerlo voluntariamente, en esos momentos de soledad por cualquier infinito motivo. Muchos sabemos que millones de personas salen de fiesta buscando algo o a alguien, especialmente en las nocturnidades y la gran mayoría de las veces, las nuevas amistades comienzan por las miradas, porque los ojos también hablan.

Llegar a un nuevo país, desconectando del mundo dónde has nacido y comenzar una nueva vida, obliga ampliar tu círculo social y conocer otras personas. Y este es el caso de Eduargo, que llega desde Uruguay y vamos a saber un poco más sobre su vida, porque siempre aprendemos a ser mejores cuando compartimos experiencias y sabiduría. No quiere foto, porque los sentimientos verdaderos están plasmados en mis respuestas. Soy sano, correcto y un romántico incurable. Busco trabajo.

¿Cuándo llegaste de Uruguay?

Llegué en avión, casado, con un hijo en el año 2.001 saturado por la mala vida de los gobernantes en mi país. Era Oficial de Policía y sin embargo no soportaba la forma de vida y el negro futuro político que se avecinaba y actualmente está muy mal.

¿En qué ciudad naciste y como fue tu infancia?

Nací en Montevideo, en la capital del país y la infancia fue en una familia burguesa, clase alta y éramos dos hermanos. Mi hermano falleció el 29 de diciembre del año 2.008 y desgraciadamente no pude ir al entierro, por temas económicos. Como así comparecer su enfermedad el 8 de enero, del mismo año.

¿Cómo fueron los principios en Tenerife?

Llenos de ilusión y optimismo. Al principio trabajé en una empresa de seguridad durante varios años, incluso fui a Madrid, Barcelona y la Coruña y  luego vuelvo a Tenerife. Mi ex esposa, madre de mi hijo, compartió mi vida hasta el 2.009 y ella trabajaba para una multinacional de cosmético. Ella sigue en Cataluña y mi hijo vive en San Isidro con sus veinte años, trabajando y buscándose la vida.

Ahora mismo, no estás trabajando. ¿Dónde te gustaría trabajar?

En lo que sea, no tengo pretensiones. Busco un trabajo, que permita una vida digna, como a cualquier ser humano, porque como dicen la mayoría de las cartas magnas de los países del mundo.

¿Cómo está políticamente y moralmente hablando en estos momentos en tu país?

Degradada, corrupta y  en un país con tres millones trescientos mil aproximadamente, es triste. Tiene un poco más que las siete Islas Canarias.

¿Tienes sueños de volver?

No.

Ayudas en Centro de Pernoctación de El Fraile en los desayunos y demás, dónde tomo café contigo de vez en cuando. ¿Has un resumen breve de las personas que están pasando malos momentos y visitan este lugar?

Son personas que padecen el olvido de las instituciones, porque por encima de que puedan adolecer de sus particularidades, manifiestan o denuncian el fallo del sistema.

¿Qué pedirías a la sociedad y a los políticos para fomentar un mundo mejor?

Ser honestos. (Es un sueño o una utopía). ¿Qué vamos a contar que los demás no sepan?

 

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