Oscar Izquierdo | Con la construcción se asegura una pronta recuperación económica y social

Es el único sector con potencialidad para impulsar la actividad y el empleo.

Oscar Izquierdo presidente de FEPECO, en un encuentro empresarial, ha propuesto 7 intervenciones que pueden provocar una remontada rápida y con fortaleza. En estos momentos donde se busca una reactivación económica inmediata, es prioritario conseguir que el sector de la construcción tenga una producción constante y una actividad estabilizada, porque permitirá asegurar la reconstrucción. Las distintas líneas de actuación, que aseguren un enérgico avance son las siguientes:

1.- Todo lo que se invierta en infraestructuras siempre es poco, ya que cualquier territorio que quiera contar con un nivel de vida adecuado, cohesión social, empleo y crecimiento económico sostenido, tiene previamente que contar con la dotación suficiente de infraestructuras que posibilite un desenvolvimiento normalizado de todo el sistema productivo, ayudando a vertebrar el territorio.

2.- Hay que impulsar la política de construcción de vivienda, como respuesta a una necesidad fundamental de cualquier persona o núcleo familiar, también como refugio vivencial, además de un derecho constitucional. La política pública de vivienda no es sólo una aportación social, sino un remedio económico y un potenciador del mantenimiento y de la creación de empleo.  Dar respuesta a las zonas donde existe actualmente una emergencia habitacional es indispensable, para mantener eficientemente el dinamismo económico.

3.- La modernización de la planta alojativa turística es más imprescindible que nunca, ya que tiene que ser, junto a la seguridad sanitaria, los dos vectores sobre la que se sustente la calidad de nuestro destino turístico. Hay que incorporar la eficiencia energética, la accesibilidad universal y la edificación inteligente basada en la digitalización. Pero no podemos olvidar, que no sólo es la parte privada la que tiene que acometer esta modernización, sino también, hay que generar el mantenimiento de las zonas públicas, con su embellecimiento, arreglo o limpieza, ya que las zonas turísticas necesitan un plan de actuación integral, donde prime la colaboración público-privada.

5.- El equipamiento comunitario es otra fase para incorporar en la reconstrucción, nuestros pueblos o ciudades, urgen una remodelación de las zonas comunes, tanto deportivas, educacionales, de ocio, culturales, sanitarias, servicios administrativos, de mantenimiento y sociales. El bienestar ciudadano depende de la ejecución de obras en estos equipamientos cercanos y llenos de actividad.

6.- Las obras hidráulicas nos hacen la vida más llevadera desde un punto de vista medioambiental y sanitario. Redes de abastecimiento, saneamiento, drenaje, depuración de aguas, sistemas de riego, tienen unas deficiencias manifiestas que hay que corregir en un desarrollo sostenible.

7.- La rehabilitación y reforma privada edificatoria, pequeñas obras que tienen como objetivo actualizar las condiciones de habitabilidad de las viviendas, sobre todo en cocinas, baños, pintura y arreglos de fontanería, es un nicho significativo de trabajo para las microempresas y autónomos. Además, hay que sumar el ingente trabajo continuo en los edificios por encargo de las comunidades de propietarios.

La construcción es el motor económico que hace funcionar a todo el sistema productivo, es básico y estructural, ya que empuja a los demás sectores económicos, haciendo que trabajen con más alegría. Siendo, además, una verdadera locomotora que impulsa la actividad en todas direcciones. Es insustituible, ya que nos acompaña desde que nacemos hasta que nos vamos, de una manera u otra nos envuelve, protege y facilita nuestro convivir. Tiene un peso categórico en cualquier territorio, ayudando a vertebrarlo, económica o socialmente. Es un potenciador de la riqueza social y garantiza una demanda estable de empleo.

Estamos en una etapa de verdadero cambio innovador, nuevas formas constructivas, materiales novedosos, tecnología de última generación, eficiencia energética, accesibilidad universal, descarbonización o digitalización. Significa especialización y calidad.  Es la modernidad aplicada a una construcción sostenible, animada por conseguir una simbiosis con el territorio, que lo complemente, para asegurar una mayor calidad de vida y un mejor bienestar social.

Contamos con categorías profesionales adecuadas a las exigencias del mercado y a la demanda de la producción o de los ciudadanos, sumando la adquisición de nuevas competencias, haciendo frente a los nuevos retos técnicos que hay que afrontar con garantías de éxito. Cada vez más los perfiles profesionales son eminentemente cualificados. Además, se ha incorporado de forma normalizada la prevención de riesgos y salud laboral, garantizando un entorno seguro para todos los agentes intervinientes en el proceso constructivo. Es un sector que está en constante transformación, aportando soluciones