“Monólogos de Juan de Portoplano”

Por Jesús Millán Muñoz.

Juan de Portoplano es usted, cuándo usted se atreve a mirarse al espejo e intentar analizar lo que observa, siente, piensa, sueña, recuerda. Juan de Portoplano es usted, quizás estas frases, como pequeños laberintos y espejos le ayuden a encontrarse un poco más y mejor a sí mismo. Pero en fin, una frase son una docena o dos docenas de palabras, y creo sinceramente, que toda la experiencia humana no puede meterse en una botella tan pequeña. Pero bueno, eso es lo que intentamos, entendernos-comprendernos mejor a nosotros mismos, para que las sonrisas sean más que las no sonrisas. Paz y bien.

 

  1. Juan de Portoplano caminaba por las calles y parques de su lugar-aldea-ciudad-barrio intentando entender y comprender algo de sí mismo, algo de lo común de todos los seres humanos:

– Se le acercó un convecino y le dijo: “Compadre que pensativo vas siempre”. A lo que contestó el de Portoplano: “Hoy amigo, no voy pensativo, voy intentando escucharme a mi mismo, que es lo más difícil que existe”. El vecino arrugó las cejas y se marchó, sin entender muy bien lo que le había indicado.

– Encontrar la verdad, encontrar la verdad –iba diciendo en alto Juan de Portoplano-, cómo encontrar la verdad, cómo encontrar la realidad, cómo encontrar la armonía entre mente, realidad y palabras.

– Unos son millonarios en dólares, otros son millonarios en experiencias, otros son millonarios en ideas-conceptos, otros son millonarios en amistades, otros son en… Muchos quieren que todos sean iguales en todo, y eso parece imposible, porque hay diferencias entre los seres humanos, dentro de la base de la igualdad esencial entre todos.

– Cuándo un acto o hábito o costumbre es una virtud o es una desvirtud o vicio. Cuándo y en qué y por qué.

– Una gran parte de la población ha perdido la esperanza en la vida.

– El mayor mal del mundo es negar que existe el bien y el mal, es negar que no existe el mal, es no distinguir entre el bien y el mal.

– ¿Qué sucederá cuando existan seres con inteligencia artificial, y esos seres tengan más inteligencia que los seres humanos, a nivel individual o, y a nivel colectivo…?

– No he encontrado, ningún ser humano, que en mayor medida o en menor medida, sea cual sea su estrato social o su ideología que decía defender, no haya caído o esté en uno de los errores morales graves o uno de los siete pecados capitales graves. Cierto es, unos, unos en mayor medida, otros, otros en menor.

– Cuándo te cae la losa de la soledad, de la enfermedad, del trauma o de la depresión cómo seguir saliendo a flote, seguir respirando. Este es uno de los graves problemas. No nos enseñan a superar estas caídas, y todo el mundo pasa momentos de alegría y momentos de felicidad.

– Queremos que los demás soporten el mal que nosotros no seríamos capaces de soportar, ni siquiera el diez por ciento de lo que los demás están soportando.

– En un juicio hay que oír todas las partes, en un juicio no puedes ser parte, testigo, acusador, juez. No puedes ser todo al mismo tiempo.

– Si existe Juicio Particular en el Otro Mundo, cuántas sorpresas nos vamos a llevar. En definitiva, la prueba de la existencia de Dios según Kant, la necesidad de que el bien triunfe y la libertad triunfe.

– Cuántos errores nacen de la pereza que se ha instalado en tantas y tantas personas, en tantos y en tantos colectivos… ¿O no existe la pereza? ¿La pereza mezclada con la desesperación o con la tristeza o con la melancolía…?

– Cada ser humano tiene la obligación diaria de estudiar y de trabajar, cada uno según sus posibilidades, según sus necesidades, según sus condiciones, según su salud, según su edad. Es una obligación del ser humano, que cada persona estudie o trabaje cada día, estudie y trabaje cada día…

– Muchas empresas públicas y privadas, acaban cayendo porque no han seleccionado de forma correcta las personas o recursos humanos. Pero nunca aceptarán que esa ha sido una razón o causa de su declive o decadencia. Incluso sociedades caen, entre otros motivos y razones por esta causa.

– Una persona con una ética y moral correcta se causa menos problemas a sí mismo, y menos problemas a los demás…

– ¿Por qué unos seres humanos tienen éxito en una actividad, y otros tienen fracasos en la misma actividad…?

– Casi todo el mundo tiene envidia de los millonarios o multimillonarios en dinero, ¿pero todo el mundo tendría la capacidad de soportar todas las horas de trabajo diarias durante años y décadas, especialmente al principio?

– Una frase debe intentar ser lo más verdadera posible, lo más bondadosa posible, lo más prudente posible, y si es posible que sosiegue al interlocutor.

– Hay palabras y frases que hieren más que los cuchillos.

– Pensaba Juan de Portoplano, que le hubiese gustado conocer a Marco Aurelio, a Montaigne, a Platón, a Epicteto, a Séneca, a Sócrates y a otros, y tener una tertulia mensual con ellos. Quizás esas grandes mentes, nos habrían indicado cosas, que en sus escritos no pudieron hacer. Pero en fin, supongo, se decía el de Portoplano, que ahora también existirán esos nuevos Marco Aurelios, nuevos Epictetos, nuevos Sócrates, pero dónde se encontrarán, dónde se hallarán. Quién sabe, si están al lado de tu casa, y no los reconoces o no quieres hablar con ellos o con ellas.

– Callar la mente, al menos un poco cada día, para entender-comprender mejor lo que somos o lo que podemos ser.

– Muchos, dándose cuenta o sin darse, crean sufrimiento a los demás, crean angustias a los demás, así de ese modo han encontrado la forma de medio superar sus  heridas, traumas, frustraciones, fracasos. Y así, lo único que consiguen es aumentar el dolor en el mundo.

– En el fondo, mis frases-palabras-ideas-conceptos, son algo así, como pequeñas tazas de café, son pequeñas fórmulas de autoayuda. Pero en este caso buscando el mayor grado de verdad de u en la realidad.

– No me estime usted en demasía, a mí, ni a mis palabras, no minusvalore en demasía mis palabras, ni quién las pronuncia. Ni soy un sabio, ni soy un ignorante. No soy más que usted, ni menos que usted, sea usted quién sea, esté usted en la situación que esté.

– Ni conocemos, ni controlamos de forma correcta el mar-volcán-laberinto de nuestro cerebro-mente, y somos muchas veces, como marionetas en mano de nuestra interioridad y de la exterioridad en nuestra interioridad.

– Se acercó Marco Aurelio a Juan de Portoplano, y le dijo: “Amigo, amigo eres de los nuestros, tienes que aprender a soportar la soledad y el silencio”. Y Juan de Portoplano, le expresó: “Si Marco Aurelio, pero tú eras emperador y yo soy un simple aldeano…”.

A lo que Marco Aurelio le respondió: “Comprenderás con el tiempo, que no hay casi diferencia entre un emperador y el ciudadano de la escala más baja de la sociedad, si ambos, de verdad quieren llevar una existencia lo más bondadosa posible, cada uno en sus circunstancias y en el mayor grado de verdad”.

“Si pero quién crees tú que me escucha a mí, a mí encerrado en mi barrio, encerrado en mi pequeño pueblo, encerrado en mi trabajo, quién crees que me escucha…”.

“Pues tú mismo, escúchate tu mismo en la verdad y en la bondad, ese es el mayor portento del mundo. Al fin de cuentas, una correcta moralidad es lo que hace a los humanos ser mejores y ascender en la escala social”.

  1. Juan de Portoplano se fue acercando hacia su casa, después de dar su paseo matutino, casi diario, que era una manera de intentar encontrarse con otros convecinos, otros interlocutores, una forma de salir de su silencio-soledad-pensamientos-ensimismamiento. Una forma de aprender algo de los demás, de enseñar algo a los demás. Hasta el día siguiente.

http://twitter.com/jmmcaminero        © jmm caminero

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