“Modigliani: Solitarios”

Amadeo Modigliani.

Por Jesús Millán Muñoz.

Dicen, las buenas o malas lenguas, que solo pasa un artista de cada cien a la generación siguiente, el resto, sus obras van desapareciendo en el desierto-mar-pozo de la historia, las obras se van autodestruyendo-infravalorando-menguando-deteriorando. Dicen las buenas-malas lenguas, que casi todo el arte, que hasta ahora, se crea-realiza-materializa-condensa, al menos, hasta ahora va extinguiéndose como las especies, se olvidan los autores, se olvidan las obras, a lo sumo, queda el nombre, en ámbitos muy restringido, a lo sumo, unas docenas de obras, algunas generaciones, quizás, algunas metidas en el vientre depósito de algún museo o coleccionista.

Modigliani, dicen, que junto a Van Gogh estuvo a punto de sucederle lo mismo. Pero que llegó una mano o varias manos-cabezas-carteras-bolsillos, y lo pusieron, en el lugar que le correspondía, en la columna de la genialidad-eternidad humana, al menos, seguirá existiendo, aunque sea en imágenes, mientras que la especie humana siga respirando. Eso creemos. Aquí mi homenaje a Modigliani, y a los cientos de miles de artistas, de todas las artes, de todo el mundo, que cada generación quieren materializar su presencia-interioridad-exterioridad, pero que la inmensa mayoría se pierden sus obras en el olvido.

  1. Amedeo Clemente Modigliani, Livorno, 1884, + 1920, Paris. Encerrar en un artículo una vida, una biografía, una producción cultural o una obra es casi imposible, pero ahora que se está acercando el centenario de su fallecimiento, si debemos de analizar-sintetizar-profundizar en algunos rasgos-características que pueden servirnos para entender-comprender a este gran artista, y a nosotros, al resto de la humanidad.

– La finalidad-función del arte o de las artes, como el del resto del saber, es entendernos-comprendernos-interpretarnos, y eso ha sido así desde la noche de los tiempos. Todo arte, sea el género y estilo que sea, intenta acercarnos a nosotros mismos. O dicho de otra manera, ser algo de nosotros, a nivel individual-colectivo.

– Falleció muy joven debido a una combinación de meningitis y tuberculosis, hay que recordar que en cierto sentido, parece ser, sufrió adicciones, que unido a una vida profesional artística, no de éxito, sino más bien de fracaso, y a problemas afectivos, más las consecuencias de la primera guerra mundial, todo pues formó un cóctel que fue fatal para su existencia. Cosa que hay que indicar, no por crítica, ni por morbosidad, ni negatividad, sino hay que aprender, que “una vida racional y correcta moralmente y sana biológica y psicológicamente, ayuda a producir más cultura, más arte, a vivir-existir más años, en definitiva, a tener más posibilidades de dejar la impronta en el mundo”.

El artista merece recibir también su salario, y muchos a lo largo de estos dos últimos siglos, no han saboreado su justo producto de su producción, por haber llevado una vida no sana, no sana desde varios puntos de vista, y por tanto, que les ha llevado a fallecer antes de tiempo. Lamentablemente se quedan muchos autores plásticos y de todas las artes, en las cunetas de la historia, algunos tendidos, algunos heridos debidos a la enorme complejidad del mundo de las artes.

Bien haríamos en recordarlo, a aquellos que empiezan, para que sepan en el mundo que van a navegar. Busquen llevar una vida racional, vivir de otro oficio-profesión, y después en ratos libres, hasta que triunfen, si es que lo hacen, dedíquense al arte y a menesteres rutinarios de la existencia. Si al menos fracasan y eso es lo más probable, tendrán un oficio-profesión, una vida normal con la que podrán seguir existiendo y viviendo la vida.

– Modigliani, con Basquiat, Van Gogh son casos de artistas que fallecen jóvenes. Según la interpretación de algunos, gestionan sus obras, antes del tránsito o posteriormente, marchantes de enorme importancia, y terminan siendo artistas de una gran aceptación mundial, salvo Basquiat, que antes de fallecer ya estaba en el mercado artístico internacional, Modigliani y Van Gogh fue después de su fallecimiento, no olvidemos el mito o realidad, de que este último solo había vendido-cobrado un cuadro, no olvidemos el mito o realidad de Modigliani vendiendo sus dibujos por las calles de Paris.

Sea como sea, esto nos acerca al misterio-enigma de la gestión cultural del arte, de la selección de autores, de la organización en el Gran Mercado-Museos-Galerías-Coleccionistas-Critica. Cosa que sería absolutamente, necesario, analizar-estudiar-racionalizar-pautar…

¿Es cómo si en arte plástico, quizás en otras artes sucede lo mismo, se apuesta sobre unos caballos, y de éstos se espera que lleguen a la estratósfera, y los demás sobran…? ¿Aunque hoy los medios de acumulación de información, la informática permitiría que quedasen para la posteridad, aunque sea en imágenes, cientos de millones de obras pasadas a bits de información, guardadas en los vientres de internet?

– Es curioso, los azares de la vida, y diríamos las leyes y normas que los humanes han ido creando para ir protegiendo al más débil, dicen, sea verdad o no, cuándo el padre quebró y fueron los acreedores a su casa a recoger todo lo que pudieran, la madre que estaba embarazada de Amadeo Modigliani, dejó todos los objetos de valor sobre su cama, y de ese modo, pudieron salvar un mínimo de bienes para empezar una nueva vida, ya que existía una ley, que decía “que todo lo que estuviese sobre la cama de una mujer embarazada no se podría tocar”. Diríamos, una norma de seguridad social, adelantada, no sé de cuántos siglos, una ley de protección de la mujer, del niño o niña que iba a nacer… Una ley nacida de la experiencia, nacida de la misericordia-piedad hacia los seres humanos, en tiempos que no existía el estado de bienestar como ahora en Occidente.

– Modigliani, que casi solo pintó retratos, intentaba desnudar-indagar-inspeccionar el corazón-mente-alma humana. Intentaba narrar su yo más profundo, como si fuese un gran espejo, en el que el retratado, se viese-admirase-comprendiese algo más de si mismo.

No olvidemos que estamos a principios del siglo veinte, que entre otros cambios teóricos, no solo en tecnología o en física o en arte, se produce una revolución gnoseológica-psicológica, por ejemplo Freud, y el resto de ciencias sociales se diseñan-inventan-descubren cambios esenciales en el conocer-saber, o al menos, se intentan. El siglo veinte ha sido una proliferación del saber teórico y práctico, en todas las ramas: ciencias, filosofía, artes, teología, cultura, costumbres, etc.

  1. Las paradojas-contradicciones-falacias de la vida, uno de sus cuadros, fue vendido hace unos años, siendo el segundo cuadro más caro en el mundo, 158 millones de euros, un cuadro nacido en plena guerra mundial, 1917. Alguien que tuvo tantos problemas económicos en vida, y tantos problemas de otros tipos. Quizás, el mejor homenaje que podríamos hacer a este artista, es plantearnos si la industria cultural, la plástica, pero el resto, está organizada con criterios de racionalidad, de cientificidad, o es un volcán irracional, en muchos sentidos.

Y al mismo tiempo, hoy con internet, desde cualquier rincón del mundo, percibir-ver-admirar-pensar varias docenas de sus obras, e intentar comprender-comprenderse frente a ellas. Porque al final, el arte-artes, solo tienen la función de entender-racionalizar-pautar el mundo, entendernos a nosotros mismos.

http://filosliterarte.blogspot.com.es   © jmm caminero

Se el primero en comentar en "“Modigliani: Solitarios”"

Deja tu comentario