Las amenazas de un personaje público

Por Juan Santana.

Un señor y estoy dando nivel al caballero andante, cuando le digo señor, resulta que por correo personal, me envía un mensaje donde advierte y me amenaza con frases que no escribiré porque seguramente estará leyendo y bastante nivel estoy ofreciendo a este pobre hombre frustrado de la vida. Cuando alguien amenaza o advierte y para colmo, escribiendo, es decir, lo escrito va a misa y a las pruebas me remito, está confirmando ser un mal guerrero o también podríamos decir, que no es un traidor, porque está advirtiendo, aconsejando que cumpla con su advertencia, pero en este caso especial, el miedo está muy lejos, más bien, despertó el diablo que llevamos dentro y abrió un ojo preguntándome, ¿Le decimos algo al machango este?. Pero prefiero, dejar que lea esta carta porque él lee siempre, para que reflexione y aprenda a ser mejor persona, porque todos tenemos mala hostia de vez en cuando y nos sentimos obligados a luchar por una sociedad más educada, más profesional en todos los sentidos. La cuestión es que el señor entró en un tertulia libre, donde no hacía falta tarjeta de invitación, pero su mala educación y descontrol de sus impulsos, arrastra su vocabulario con palabras mal sonantes y degrada a personas que tal vez merezcan algún insulto.

No obstante, la educación es algo maravilloso, la libertad de expresión es algo que sentimos quiénes vivimos de la mejor manera, intentando ser felices, porque no hacerlo es estar totalmente equivocados, ¿O no?. El señor del que hablo, está metido en el mundo de la política y olvida que tiene obligación de fomentar las mejores relaciones, ser astuto para conseguir una gran mayoría votante, aunque es mejor decir, conseguir una gran mayoría de personas que le quieran con todo el amor del mundo, pero amor viene de amortizar, estoy muy convencido. Advertirme y amenazar desde el puesto que ocupamos tiene sus ventajas y desventajas, según el asunto, el tema o el suceso, aunque es verdad que “siempre es mejor jugar con la mejor educación, porque siempre ganarás a nivel personal y social”. Nadie es perfecto, puro y sano como decía el poema Verdades Amargas, porque hasta nuestros corazones están entremezclados. Deseo que estas palabras lleguen a muchos lectores, especialmente al señor que advirtió que lo olvide y quiero dejar constancia, que todos recordamos o olvidamos, cuando toca y que él llegó a la reunión sin ser invitado, pero todos somos bien recibidos y si buscamos el malo de la película basada en hechos reales, cada uno sabrá el lugar donde está ubicado.

Algunos cuando escriben palabras demasiado mal sonantes, sobrepasando los límites del respeto y educación, pero para más inri, luego tiene los cataplines de amenazar sin razones obvias, porque no existía daño alguno, deben reflexionar y agradecer que existan las buenas personas. Confieso que en tiempos ancestrales tenía el mismo error, escribiendo palabras mal sonantes y los buenos lectores anónimos, echaban sus broncas a mi persona y tenían toda la razón. Si yo hubiera sido  más ignorante de lo normal, mis respuestas serían, “Yo escribo como me da la gana”, sin embargo, siempre agradezco que lean y que aprendamos a ser mejores personas. En fin, estimado lector, gracias por dedicarme un poco de tiempo leyendo, porque el tiempo es el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

 

1 Commentario en "Las amenazas de un personaje público"

  1. Buenos días, yo leí los insultos de ese señor, la verdad, da una penosa impresión de si mismo.. El estar en política no lleva implícito la educación..

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