Juan Santana | Llegan pateras y nadie los espera

El sábado 20 de Marzo llegando al Puerto de Los Cristianos, en Tenerife, para pedir información en Fred Olsen o en Naviera Armas de los malditos PCR (malditos porque lo son para los bolsillos), observamos la llegada de una patera, pero nadie las espera.

El Gobierno de Canarias, hace los PCR gratuitos a las personas que llegan en pateras y nos parece muy bien, aunque muchos de ellos traen dinero y sin embargo a los canarios nos obligan a gastarnos el dinero en PCR, además de los pasajes, ¡Que putada! ¿Por qué no son gratis los PCR y las mascarillas si tan preocupante es el virus? Todo es un negocio redondo, pero recalcar que los vecinos de Los Cristianos y los más allegados parece que han tirado la toalla y les importa un rábano las personas que llegan en pateras.

Sumando que parte de las personas que han llegado en pateras y han escapado de los hoteles, están afincándose en San Isidro, El Fraile y vaya usted a saber, creo que llegará el día que esto reviente por cualquier lado. Y cómo mis sueños suelen cumplirse, advierto que soñé que la madrugada menos esperada llegarán cientos de pateras a la misma vez y será maravilloso, porque sin más remedio hasta Agustín Marichal, famoso empresario y amigo de muchos, tendrá obligación de acogerlos en sus hoteles, tiempo al tiempo y podría hasta jurar que esto puede pasar.

Pasamos de todo y más, hasta el infinito y de tanto pasar, verán lo que nos puede pasar. Algunos africanos llegados en pateras están durmiendo en tiendas de campaña, por la zona de Playa Las Burras, en Arona, en Las Galletas y cada tarde noche están frente al Supermercado Dialprix, pidiendo dinero y hablan un poquito español.

Algunos dicen esto exactamente, «Hola, vine en patera, por favor ayuda con un poco de dinero». No quieren comida, quieren dinero y me parece bien, porque el planeta entero desea justamente eso mismo. Por ahora, tenemos paz y amor, ¿Verdad? ¿Quieres que hable de política y políticos? Pues dime qué quieres que escriba, para que luego no digas que no lo dije, porque estoy seguro que de política sabes más que yo.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.