J. Santana | Maldita la hora que no cogí el número de Licencia del taxista de Arona

Según el Artículo 21.2 de la Constitución Española, dicen “Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes”. Digo esto por los Acontecimientos en la frontera entre Francia y España, un tema con infinitas opiniones y la última fue de un amigo, “Es que la oposición está siempre tocando las pelotas”. ¿La oposición?, ¡Perdona!, hay miles de personas, que les importa una mierda la política y están mamándose la cola con sus camiones, turistas, personas que van a Francia a coger un avión para viajar dónde sea.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá. “Maldita la hora que no cogí el número de Licencia del taxista en Arona, Tenerife”, pero igual lee el periódico y entra en contacto con la dirección, me gustaría con todo el Amor del mundo. Resulta que en una manifestación por el Hospital del Sur, aquel domingo a las once de la mañana, salímos desde el Pueblo Canario en Adeje, hasta la zona cercana a Santiago III y habían muy pocas personas. Seguramente era domingo y las personas son felices, mientras sea verdad, tal vez no había un almuerzo con carne cochino al final del trayecto o la realidad, que mientras estés bien, a los demás que les den. En dicha manifestación, recuerdo que estaban los líderes políticos del sur, muchos argentinos y cubanos, personas que viven en Tenerife muchos años y sus sentimientos son auténticos canarios.

Cuando termina la manifestación, no llega a doscientas personas, cojo un taxi de Arona, hasta El Fraile y vamos hablando de mi mosqueo, las personas “no estamos unidas, nos importa una mierda los asuntos sociales” y nos pasa lo que nos pasa. Pregunto taxista, “¿Le parece bien, que la mayoría de las personas sean los líderes políticos, personas de fuera incluso yo, que soy de Las Palmas, aunque no esté muy lejos?. Pues así fuimos hablando hasta El Fraile y cuando llegamos, voy a pagar y el conductor, él muy enfadado dice, “No te cobro, siento vergüenza, yo pago esta carrera”. Y se marchó entre triste y enfadado con sus razones. Un abrazo a dicho taxista, porque sintió la mini charla sobre esta sociedad más rara que los perros verdes. Palabra de Yo. A man.

Por: Juan Santana.

 

1 Commentario en "J. Santana | Maldita la hora que no cogí el número de Licencia del taxista de Arona"

  1. Thanks for writing this. I learned heaps

Deja tu comentario

Tu dirección email no será publicada.


*