El Inspector de la Policía Local de La Laguna, “No muerde x 10 canciones”

Por Juan Santana.

Esta carta es dedicada especialmente a las personas que todavía viven bajo el miedo a los policías sin razones y espero que todos los lectores, lleguen a una reflexión positiva, porque siento risa y deberíamos sentir pena, con este resumen de una historia, basada en hechos reales. Por motivos personales estaba por La Laguna y después de cantar en todos los Municipios de las siete Islas Canarias, Andalucía, Madrid, Inglaterra, Hungría, Paris, Irlanda, Argelia y no sé donde más, deseo tocar unas canciones nuevas en un punto de encuentro de La Laguna y llevo dos semanas comiéndome el coco felizmente deseando tocar  “solo con la guitarra clásica y sin sonido”, es decir, sin ruidos. Quería saber la puntuación del Gran Jurado, el público, quién decide si vale la pena seguir adelante o irte a descansar, pero una vez llego al lugar donde deseo tocar, comenzamos mal, porque dicen, que desde el Ayuntamiento han prohibido los conciertos en vivo por asuntos que obviamente solo importa a los interesados, pero repito, “Solo diez canciones a guitarra clásica y  sin sonido alto, es decir, entre amigos”.

Tuve unas buenas charlas agradables con algunos clientes y operarios del lugar y cuando hablo con una socia del local, está muy segura de que será imposible tocar, porque jamás darán permiso para poder tocar diez canciones. Mientras el Presidente de Corea del Norte, sigue probando sus misiles volando por los cielos de Japón y provocando a los americanos y demás invitados a la fiesta del diablo, les dije que iría hablar con el mismo Presidente del Gobierno de Canarias, porque tenemos buen rollo, aunque no hizo falta porque el problema tuvo solución. Primero fui a visitar a Yeray en el Ayuntamiento, pero ahora trabaja en Cultura y dije para mis adentros, creo que será más fácil. Cuando llego al edificio de Cultura, no está Yeray, pero conozco a Hipólito, hermano de un antiguo componente de Sin Fundamento y él aconseja ir hablar con un tal Tomás, mientras espero hablar con Yeray. No estaba Tomás, pero Hipólito, dice que le dijeron que es un problema de Urbanismo (¿De Urbanismo?) o que podría hablar con Rafael Mesa, el Inspector de la Policía Local de La Laguna.

Una vez en la comandancia, llego hasta la oficina del Inspector y conté mi gran problema de las diez canciones solo a guitarra clásica y sin sonido, porque deseo saber la reacción del público presente y son canciones nuevas dedicadas en un disco por la memoria de mi padre en paz descanse. Pregunté a Rafael Mesa, si su padre vive y respondió que también estaba en el Cielo con el mío y responde que sin problema puedo tocar esos diez temas y aconsejó que fuera viernes, porque iría más gente. Me firmó una tarjeta con su número de móvil, por si habría problema y él sabe que no estamos hablando de un concierto de masas, algo muy humilde y rápido. Nos dimos la mano con una buena despedida como amigos de siempre, porque este problema no es para ir a juicio y que te lleven a la silla eléctrica, a la orca ni a la cámara de gas.

Pero la sorpresa fue cuando llego feliz al lugar donde “tocaba por ahora” y la socia tiene hasta miedo de llamar al Inspector, porque piensan que muerde y su socio, que tenía un mal día, dice que no se toca este día ni otro. Su socia, entendía que todo esto iba de buen rollo, porque todo hay que decirlo y “tranquilamente podría tocar a puerta cerrada, grababa y punto pelota”, pero tuve el antojo de hacerlo con clientes o personas desconocidas. La cuestión es que logré  conseguir el permiso y siento obligación de agradecer públicamente al Inspector Rafael Mesa, recordando sus palabras, “Soy un hombre y me visto por los pies”, es como tenemos que ser todos y la Policía es dura, cuando tiene que ser dura con los maleantes, pero siento pena de que todavía algunos piensen que los policías son los malos de la película. “Todos somos personas por encima de cualquier profesión”. La historia termina, yendo nuevamente a ver a Yeray en Cultura, que estaba estresado con cara de pocos amigos en su oficina, pero cuando le conté el tema, su boca se abrió de oreja a oreja. En fin, todo esto sucedió por diez canciones, tócate los cojines y a Rafael Mesa el Inspector, le debo un almuerzo, de carne cabra, buen vino y una buena charla. Ahora toca seguir esperando que hará el Presidente de Corea del Norte y mirando al cielo, pa´sacarle fotos a los pepinos. Todo esto por diez canciones, porque no me sé más ninguna. Un saludo estimado lector y gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, porque el tiempo es el tesoro más valioso del ser humano, pasa y jamás volverá.

 

1 Commentario en "El Inspector de la Policía Local de La Laguna, “No muerde x 10 canciones”"

  1. Merecidísimo reconocimiento Don Juan Santana, Don Rafael “se viste por los pies” (una vez más).

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