Hachís libanés por mejillones con colegas Guardia Civiles

Por Juan Santana.

En el año 1.987 el hijo de un amigo estaba enganchado psicológicamente al hachís y fumaba diariamente una media de tres porros aproximadamente, cuando solamente tenía diecisiete años. Su hermano mayor, quería que fumara menos o que no fumara sería mejor. Entonces habla conmigo, para hacerle una broma, por no decir, una gran pu..ada y así organizamos la gran historia basada en hechos reales, que deseo compartir, para que algunos insulten, otros rían, o simplemente sean libres de actuar como les da la gana, que para eso, somos libres hasta donde nos dejan. En esa época curraba en el Cañón del Águila, en el sur de Gran Canaria, haciendo todos los rótulos decorativos y por las tardes en el Saloon del pueblo Western, con aquella pinta de pistolero, camisa de cuadros, sombrero y de vez en cuando disparando pistolas con balas de fogueo. Organizamos con un par de amigos Guardia Civiles, la siguiente historia;

Le dije a Iván el chico de diecisiete años, “Iván, si me traes un saco lleno de mejillones frescos, te doy un hachís libanés que te cagas, crema, lo máximo en chocolate, que un poco te hace volar sin alas…..”. Iván, puso cara de felicidad y al día siguiente en su día libre, estuvo todo el santo día, en la orilla de Playa del Águila cogiendo mejillones y los cargaba en un saco de esos para cargar cebollas, que son parecidos a las redes para atrapar pescados. Cuando llega por la tarde al Saloon, donde estaba currando, fui a la cocina, cogí una pasta de avecrem, la mojé en aceite, lo envuelvo en platina y hacemos el cambio. Iván arranca desesperado, para echarse un porro, pero vuelve a la media hora aproximadamente con una mosca que daba gusto verlo. Me dice, ¡Juan!, esto no es chocolate, esto es avecrem bañado en aceite. Lo miro seriamente y los amigos del hermano mayor de Iván y míos los Guardia Civiles, estaban en la punta de la barra. Les pido que se acerquen y vienen, haciendo el papel de actores de la secreta. Sacan sus placas y les digo, “Quería informarles, que este joven y yo, hemos hecho un trato, pero él dice que he incumplido. El trato era cambiar un saco de mejillones frescos, por una pieza de chocolate libanés y él dice que le di avecrem…..”. Entonces uno de los Guardia Civiles, pide a Iván, que desea ver el material, que donde estaba, pero Iván, rojo como un tomate, responde que ya no lo tiene. El Guardia Civil, comenta que sin pruebas del delito, no pueden tomar diligencias al respecto y en el pueblo tenemos un par de diligencias, pero esas no valen. Luego a mí, me piden que desean ver los mejillones, para comprobar si son frescos.

Saqué los mejillones, Iván arrancó pa´donde sea y nos echamos unos buenos platos de mejillones durante algunos días, pero hablamos con Iván, al par de días, para decirle que todo eso fue un paripé, para que aprenda, que la vida es un juego y es mejor ser sano, que marrano. Le aconsejamos, que hiciera deporte y que si fumaba porros, que controlara la cantidad y si no fuma mejor, porque prohibir secamente, es muy difícil, pero nadie dijo que fuera imposible. En fin, estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, porque el tiempo, es el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá. Palabra de Yo. A man.

 

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