Dos horas, pueden ser toda una vida

Espero que estés bien y con deseos de ser más feliz cada día. Siento obligación de compartir este fin de semana grabando muchas tomas de vídeo, para elegir las mejores y añadirlas junto a las que nos envían de diferentes partes del mundo. Siento que estamos en Eurovisión, pero en un concurso de vídeos locos, con canciones levanta moral, porque son las mejores, las que nos hacen sudar echando toxinas pa´fuera. Estuvimos en el sur de Gran Canaria, desde el viernes, para organizar una decoración sencilla, pero con mucho sentimiento, responsabilidad y seriedad, dentro de un mundo, que tal vez a muchos ignorantes sin ánimos de insultar, les parezca algo vulgar y ojalá algún tóxico de los que saben más que nadie, demostrara algo que no supere a cualquier proyecto, simplemente que iguale a los que sorprenden, porque, “Vale más sorprender que gustar o no gustar”, ya que sorprender, frena la crítica constructiva, negativa o positiva, es decir, hipnotiza y hace reflexionar como en este caso, donde deseamos transmitir un mensaje filosófico, especialmente para los enterados, que piensan que el mundo está formado por ellos y sus vecinos convencidos que llevan todo el poder de la razón.

“Kefacilé” es el título de una canción que deja patente o intenta hacer comprender, que cada persona tiene su forma de ser, según la parte del planeta donde haya nacido y crecido, con su destino, sus religiones, políticas, amigos, familiares y sin olvidar que absolutamente todos por mucho o poco que tengamos, el factor suerte siempre acompaña. El punto de encuentro fue en el Ágora, lugar que conozco desde hace un año cuando fui a disfrutar de un concierto de Pepe Sánchez y el gerente de dicho lugar, el amigo Juan, no dijo si podíamos tocar en su garito, sino que preguntó, ¿Cuándo vas a tocar aquí?. Me gustó la pregunta, porque fue al grano, pero la respuesta también fue linda, diciéndole que dentro de diez meses aproximadamente más o menos. Así ocurrió, porque pasaron casi doce meses, porque aunque suene baboso, este lío creció con el fallecimiento de mi padre, sin olvidar a Juan Morales, que gracias a él principalmente esto pudo llevarse a cabo. Ha sido un camino difícil, pero con la gran ventaja de ser adultos cargados de experiencias que avalan una gran seguridad, sin miedo alguno al qué dirán, porque cuando somos mayorcitos, tenemos más miedo a lo que nos decimos nosotros mismos, que a lo que nos digan los demás.

El sábado cinco de Agosto, fuimos temprano al local para decorar, pero con la idea de llevar la lona con la imagen de mi padre y que nadie supiera nada, para no cortar el lote, ya que era muy conocido por la zona. Colocamos la lona al revés y bailamos durante horas, reímos, saltamos, compartimos tertulias interesantes, nos mirábamos muchos a los ojos disfrutando de una película basada en hechos reales y cada cuál tenía sus niveles de información más o menos interesantes. Tocamos al principio y después de las once de la noche, nos volvimos locos y agradecemos a todos los que vinieron, la gran colaboración con muy buen rollo. Todos somos iguales, pero confieso que compartir la cultura con un concejal, fue lindo, como que estamos cambiando a mejor, en el sentido del mutuo respeto al arte puro y duro. Hay un Arte y un después y después de terminar de tocar y grabar que si deseas puedes abrir los dos enlaces de youtube, para que así entiendas mejor, pedí al mismo concejal de cultura que nos hiciera la foto con la lona y todos los que estábamos allí, nos miramos a los ojos, hablando sin mover los labios, porque enmudece que alguien que fallece, haya logrado hacer Vivir con mayúscula a muchos amigos, riendo, saltando e intentando ser feliz, porque no hacerlo sería estar totalmente equivocados. Gracias a todos y les invito a disfrutar de un resumen de esta gran noche.

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