“Dichos de Juan de Portoplano”

Por Jesús Millán Muñoz.

¿En una frase corta podemos sintetizar un estado de conciencia, un estado mental con un trozo de realidad, un intentar en una fórmula con palabras realizar una introspección sobre una interrelación de entes o aspectos de entes, una perspectiva del existir, un obligarse a pensar en algún aspecto de lo real, un reflexionar o meditar sobre uno mismo, a intentar profundizar en algún aspecto del yo o del nosotros…?

  1. Juan de Portoplano se sentó en el café y empezó a observar como pasa la vida fuera de él, y cómo pasa la vida dentro de su mismidad y pensó algunas interrelaciones entre las cosas y los seres y las personas y los conceptos y las abstracciones y las vivencias y las experiencias, entre el bien y el no bien:

– Nadie humano es malo absolutamente, nadie humano es bueno absolutamente.

– No olvides que el malo, puede hacerte un bien, no olvides que el bueno, puede hacerte un mal sin quererlo, ni desearlo.

– Una persona mala moralmente, no suele ser mala en todos los temas y cuestiones de la existencia, ni con todas las personas, sino en algunos aspectos de la vida y con algunas personas.

– Hoy, no desean demasiados oídos y cerebros escuchar que existe el bien moral y el no-bien o el mal moral y ético. Igual que existe el conducir de forma correcta o conducir de forma incorrecta.

– Con el error propio hay que rectificarlo, ¿con el error ajeno que hay que hacer?

– Si alguien te dice, de buen modo y con buena intención, que estás cometiendo un error de acción, sea de palabra o concepción o de acto o de omisión o de deseo o de sentimientos, quizás debas escuchar las razones y las opiniones y los argumentos.

– Hay demasiadas personas hoy, quizás en todos los tiempos, que con dulzura y con seducción te desean llevar al mal, o algún aspecto del mal y de la maldad.

– Hay personas que sienten un deseo irrefrenable de manipular a los demás o algunos de los demás, pero para eso hay que buscar una bandera o ideología o razón o motivo o causa positiva y aparentemente buena.

– Ante un problema hay que oír y escuchar a las dos partes. No condenar de antemano una parte o una dirección.

– Enseña a tu hijo o hija que respete a los demás seres humanos, entre otros a los profesores, porque si no lo haces, de momento controlarás a tu hijo o hija, pero puede ser que dentro de diez o veinte años, no lo hagas.

– La persona bondadosa, no puede entender, no puede comprender, que haya otras personas tan poco bondadosas. Lo sabe en la teoría, pero le cuesta trabajo entender dicha realidad.

– Tantas personas hemos visto que asisten a grandes discursos, filantrópicos o humanitarios, y después, con algunos se portan con un egoísmo, avaricia, envidia u otros errores morales graves.

– No solo observes y escuches los discursos propios y de los demás, ni siquiera la superficie de sus personas y sus actuaciones, sino también mira su dentro, y ese interior, se manifiesta de muchos modos y maneras, sin darse cuenta el sujeto que realiza dichas acciones.

– Ningún imperio o ninguna república se puede mantener solo con el imperio de la ley, aunque sea justa, ni con el imperio del mandato de la fuerza, sino que necesita que la mayoría de la población siga una moral y una ética correcta y adecuada, y si es posible una religiosidad mínima racional y suficientemente moral. Porque la moralidad correcta y la religiosidad mínima es el cemento que une todas las partes del edificio de la realidad sociopolítica y antropológica a y en todos los aspectos.

– No te manches las manos de sangre, ni la firma de sangre, por muchas razones que te digan que existen.

– No enfrentes a una parte de la sociedad contra otra parte de la sociedad, por muchas razones y causas y argumentos que tengas, porque ese es el principio del mal, del mal en muchas maneras.

– No confundas a la persona que intentar crear puentes de entendimiento entre grupos y colectivos e ideologías y estratos sociales, no confundas y pienses que esas personas son débiles, sino son al revés, fuertes, fuertes por dentro y por fuera.

– La paz sociopolítica es el mayor bien social, de la paz puede salir todos los bienes, de la no paz todos los males.

– Hay errores conceptuales y teóricos en todo, y hay errores de actos y emocionales en todo. Igual que aciertos y verdades. Descubrir unos y otros, es labor de una vida.

– Ante la duda, detente y consulta.

– Que nadie te engañe en y con sus palabras.

– Es fácil saber lo que es el mal, cuando tú lo haces, crees que es el bien, e intentas convencerte de que es el bien. Cuándo a ti te suceda, entonces sentirás que es el mal.

– Ante la maldad y el mal del otro, tienes derecho a defender tu existencia y tu integridad y tu existencia y tus intereses, siempre con la moralidad, siempre con la ley en la mano, siempre intentando responder de forma racional, prudente, correcta ante el problema.

– No confíes en alguien que habla muy deprisa y no te deja pensar. Puede que lo haga inconscientemente, pero puede que te esté envolviendo combinando ideas y emociones y actos posibles. Puede que te esté seduciendo y manipulando, y hay muchas maneras y formas y objetos de manipulación.

– Puede que la bisabuela llore delante de todos los biznietos, indicando lo injusto que es un bisnieto o un “bizyerno”, pero quizás el bizyerno lleva razón. Para sentenciar, entre otras cosas, hay que escuchar a todas las partes, y en los problemas familiares aún más. Ser aún más prudentes y más justos.

– ¿Es un misterio y un enigma de la vida y de la existencia, que en muchas ocasiones, la persona con mejor buena voluntad, es tratado peor por los demás, la persona de mejor buena voluntad, sin ser perfecta, en los asuntos de la vida, le van peor, que las personas de peor voluntad?

– Quieres que el otro soporte una carga o un peso que tú no serías capaz de soportar y aguantar, y no estarías dispuesto a que tu hijo o hija lo tuviese que soportar.

– Tantas veces vemos y hemos visto que la persona más sacrificada, encima, es la que menos se le estima.

– Entre el hedonismo y el epicureísmo escojo el segundo, entre el hedonismo y el estoicismo escojo el segundo, entre el epicureísmo y el estoicismo escojo el segundo.

– El ansia de placer y de placeres sin medida y sin racionalidad y sin justicia es la fuente de la que surgen enormes males, aunque sea la fuente del funcionamiento de la sociedad en muchos aspectos.

– No te aproveches de nadie que esté en una situación vulnerable y en más debilidad, porque los perros se hacen grandes, y los perros grandes viejos.

– La moral es fácil, si alguien te invita a un café, intenta invitarle tú a otro café. Si no te invita a un café, intenta invitarlo alguna vez a un café.

– No te sientas superior a nadie, no te sientas inferior a nadie, todo el mundo es superior en algo, todo el mundo es inferior en algo, todo el mundo en casi todo es similar.

– Que tu bondad no te lleve a pensar que todo el mundo es bondadoso, que tu maldad no te lleve a pensar que todo el mundo es malo.

– Retirarse es muchas veces, el único camino para evitar el mal, o evitar más mal.

– No obligues al silencio a que venga, no huyas del silencio cuando lo tienes.

  1. Juan de Portoplano, después de muchas docenas de minutos, después de degustar su café, después de mirar dentro de sí, de mirar fuera de sí, se levantó se puso su bufanda se marchó con sus pensamientos…

http://personal.cim.es/filosofía           © jmm caminero

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