“Hay un antes y un después”; “Hay un Arte y un después con Raúl”

Por Juan Santana.

Por la zona de el Camisón en Los Cristianos, al sur de Tenerife, tenemos un punto de encuentro con el Arte desde hace doce años y resulta que por casualidad nos encontramos el martes día nueve de enero del 2.018 a pesar de haber caminado infinitas veces por su lado. Cuando estaba pateando por la zona entré a curiosear sin fijarme en el rótulo exterior, simplemente fue porque había un señor con un pincel retocando un cuadro encima de una mesa. Nos presentamos y él es Raúl, hermano de Carlos, hijos de Mary Paz, una madre que nace en Madrid, pero llega a Tenerife hace más de mil años por aquello de las reencarnaciones. Raúl nace en el Puerto de la Cruz, pero en estos tiempos de guerra, están por esta zona sureña Viviendo con mayúscula el Arte, porque Vivir, es una palabra obligatoriamente con mayúscula, en el buen sentido de la palabra.

Pedí permiso a Raúl para publicar su imagen fotogénica y al principio no quería, tal vez por timidez, pero su madre Mary Paz, tuvo muy claro que no deseaba salir en la foto, aunque es muy conocida en el mundo de los artistas del pincel obviamente. El Arte es un Mundo fácil, difícil, complicado, sorprendente y podríamos escribir muchos adjetivos, pero estoy totalmente convencido que el Arte es un mundo apArte, en otra dimensión que no la comprenden ni los mismos artistas que realizan grandes o pequeñas obras, como la pintura, la música o un buen plato de comida, colocando los productos de aquella manera, que los comensales antes de tragarlos, les disparan la típica foto, ahora tan de moda con los mismos teléfonos móviles. Debo confesar que las almas llevaron mi cuerpo a este lugar, porque mi hija comenzó este año a estudiar Bellas Artes y las almas son quiénes llevan los cuerpos dónde quieren y cuando les apetece como en este gran día.

La foto del perro y muchas más son divinas, perfectas, cargadas de luces y sombras muy suaves en algunas de sus pinturas, pero con la que aluciné fue con la de Raúl que sale en la foto adjunta, porque estaba convencido de que era una foto realizada impresa en vinilo, pero no…. ¡Es una pintura, un cuadro acrílico de Raúl! del mismo Teide y por más que mis ojos estuvieran casi pegados al mismo cuadro, seguía flipando en colores porque es un cuadro trabajado con las manos y el pincel. Raúl tiene sus alumnos entre semana por las tardes y los sábados por las mañanas, con algunos niños que seguramente volarán con este hombre de una bella forma. Ahora toca que muchos lectores cuando puedan visiten este lugar, especialmente mi hija, pero no daré la información del lugar exacto, porque cuando deseamos algo, lo buscamos y seguramente mi hija con su madre, harán una visita. Raúl dice, que los sábados por las tardes podemos tocar en la puerta, porque casi siempre está pintando. Les conté cuando gané el premio del Cartel de Carnaval en el año 1.987 en Santa Lucía al sur de Gran Canaria, pero a ustedes se los cuento otro día. El protagonista de la carta es Raúl, su hermano y la madre y por encima de todos nosotros, las almas que nos llevan hasta esta misma carta. Gracias por regalarme un poco de tiempo leyendo, porque el tiempo es el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

 

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