Amigos de siempre, amigos de todos, Arcadio y Gabriel

Por Juan Santana.

Es martes día 26 de Diciembre, pero parece lunes, ayer fue festivo y necesito un buen café solo, tengo el estómago todavía currando como las hormigoneras, como la gran mayoría de personas con suerte, con gambas, mezcladas con sopa, solomillo, aguacates, papas arrugadas, pan con almogrote, dulces de todo tipo y sabores, porque tenemos el concurso familiar a ver quién los hace mejor, pan de leña, pan normal, paté casero de no sabes ni con qué lo hicieron, vino bueno sin importar la marca, whisky buenísimo de Escocia, tampoco importa el nombre y un puro que tuvieron que enseñarme a fumar porque sino trinco un mareo como la última vez, no sé cuántos años hace. Cuando es martes y sales a tomar un café en la cafetería que está frente al Centro Médico de El Fraile, aparece Gabriel con la pregunta de siempre y su sonrisa feliz, ¿Qué tal?, ¿Como estamos? y respondo siempre igual, «Bien, no hay palabras para expresar lo bien que estamos», pero a unos veinte metros, está Arcadio gritando, que no entiendo que está diciendo.

Gabriel está diciéndome que tengo que añadir música a sus poemas de Punta Rasca y que tiene en su casa fotos y poemas de dichas imágenes, Arcadio sigue gritando y logro entenderle, está diciéndome «¡Invítame un café!, ¡Invítame un café!, pero Gabriel logra convencerme para llevarme a su casa y estoy dormido todavía, es más fácil convencerme. Quería tomar un café solo, comprar leche y agua, pero termino en la casa de Gabriel disfrutando de sus fotos y poemas, mientras él los narra de memoria con mucho orgullo, pero sobran razones obvias, es un máquina. Saco mi móvil de primera generación y tomo fotos para el recuerdo de este gran día, donde cada uno es libre a su manera, intentando ser feliz, porque no hacerlo, sería estar totalmente equivocados.

Cuando salimos de ver su humilde exposición, encontramos Arcadio esperando en la misma puerta de la cafetería y ahora si entendemos perfectamente sus palabras, ¿Me invitas un café?….me despido de Gabriel diciéndole que para el 2.018 ya nos veremos y algo haremos con sus poemas y fotos de Punta Rasca y ahora toca Arcadio. Tomo un café con Arcadio, un amigo del pueblo siempre con su buen rollo y pasan los días en este planeta dónde cada uno sabe sus cosas. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, porque el tiempo es el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá. Perdonen las molestias y gracias por la atención en una carta donde simplemente deseo presentar a dos personas felices, Arcadio y Gabriel, desde El Fraile en Arona, al sur de Tenerife y si desean saber algo más, no duden en buscarlos, son buena gente. Me voy que tengo que comprar leche y agua.

 

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