Mi amigo Ramón de La Laguna

Ramón y Juan en plaza el adelantado.

Por Juan Santana. Pues si estimado lector, el próximo año publicamos un libro con la vida de muchas personas con quién compartimos cuatro días en Bruselas y algunas más que seguramente sorprenderán con sus historias y experiencias.

Tenemos el año 2.017 con un proyecto lindo, donde sumamos ilusiones, emociones, sentimientos, sueños por cumplir, promesas, deseos y más, mucho más. ¿Cómo estás?, espero que estés bien y quién sabe si algunos lectores quieren sumarse al proyecto y deciden escribir un resumen de sus vidas, con sus mejores experiencias relatando donde nacieron, viajaron, si fueron a la cárcel, enfermedades terminales superadas por sus creencias religiosas o brujerías, yo que sé, ¡Anímate!, y dejarás tu huella a través del futuro libro bajo el título, “Como llegué hasta aquí”, porque personalmente pienso que es el título idóneo para este sueño sumado al disco dedicado a mi padre, además de todos los difuntos, muertos o santos que cada vez suman más en el haber del disco, “Proyecto Pozo Izquierdo”, un disco que grabaremos antes del verano 2.017 en Gran Canaria.

Pero vamos hablar del amigo Ramón, (foto adjunta). Nuestra gran amistad nace gracias a las hijas que tenemos, porque estuvieron juntas compartiendo el mismo colegio durante trece años que se escribe o dice muy rápido, pero así mismo es. En las fiestas organizadas por el colegio para que los padres e hijos estuviéramos juntos, compartimos charlas más o menos interesantes y todos sabemos que la vida nos ofrece regalos y disgustos, pero es obvio que Ramón es un regalo del destino, además de su gran familia. El día 30 de noviembre hemos quedado en La Plaza del Adelantado de La Laguna, para desayunar juntos, aunque él dice que habíamos quedado en La Concepción, pero estoy seguro que ese nombre estaba borrado de mi cerebro hasta este día, porque estoy muy seguro. El día anterior y hoy, Ramón llama muchas veces a mi teléfono, pero jamás logro escuchar el sonido y había un motivo, tenía el móvil en modo silencio, sin saber la razón, pero está claro que los teléfonos y este escribiente están muy distantes. Ramón es un  hombre interesante, muy tranquilo y feliz con su familia, pero queremos saber más a través del futuro libro, porque resulta que estoy juntando a todos los conocidos y por conocer, ya que es la única forma de saber más y o casi todo, si es que tienen los huevos de soltar aquello inimaginable, para sorprender y crear más emoción a los futuros lectores del gran libro, nacido inesperadamente. Una parte de nuestra charla en el desayuno, fue que últimamente he vivido ponencias de algunos catedráticos sobre famosos escritores o pintores y mi crítica al respecto, es que odio que lean decenas de folios, sin mirar para quiénes estamos sentados escuchando, porque para escuchar de esta forma, mejor que nos digan dónde podemos conseguir las historias de quiénes están contándola o como hacen la mayoría, ir al google. En fin, que si queremos saber algo más del amigo Ramón, además de ver cómo era la cara de su padre en paz descanse, tenemos que esperar, así es la vida.

Gracias por regalarme un poco de tu tiempo, el tesoro más valioso del ser humano. Un saludo a todos.

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